Actualizado a las 12:35h.

¿Tienes una tele que todavía funciona perfectamente pero que en cuanto abres el menú nativo te entran ganas de tirarla por la ventana?

La Xiaomi TV Box S de tercera generación existe exactamente para eso. La conectas al HDMI, le das alimentación por USB y tu televisor de hace seis años pasa a tener Google TV completo, Dolby Vision, HDR10+ y treinta y dos gigas de almacenamiento para instalar lo que te dé la gana.

Por qué Google TV cambia las cosas respecto a un stick barato

La diferencia entre este tipo de caja y un stick Android de veinte euros no es el logo de Xiaomi: es la plataforma. La tercera generación estrena el procesador AMLogic S905X5M fabricado en 6 nm (presentado en 2025), lo que le da margen real para decodificar 4K y gestionar apps sin los cuellos de botella habituales en cajas de entrada. Google TV no es Android TV recortado, es el mismo sistema que llevan los televisores de Sony o TCL de gama media.