La impactante foto de Malcolm Browne del 11 de junio de 1963 en Saigón ganó el Premio Pulitzer y obligó a Estados Unidos a retirar su apoyo diplomático a Diem. Kennedy la definió como la imagen que más conmoción había generado en la historia de la prensaSe sentó en el asfalto caliente de Saigón, cruzó las piernas en la posición de loto y cerró los ojos en una meditación profunda. Mientras el combustible empapaba su túnica, Thich Quang Duc mostraba una serenidad casi sobrenatural antes de encender el fósforo que lo convirtió en una hoguera humana. El fuego devoraba su cuerpo ante cientos de testigos horrorizados, pero nunca se lamentó ni movió un músculo, demostrando una determinación sólida que transformó su dolor en un grito ensordecedor de protesta.La tragedia ocurrió la mañana del 11 de junio de 1963 en una concurrida intersección de Saigón, la capital de Vietnam del Sur. Alí, el monje tomó esta drástica decisión para denunciar la brutal persecución del gobierno dictatorial de Ngo Dinh Diem, un régimen católico que discriminaba a la mayoría budista. El detonante fue la matanza de nueve civiles un mes antes en la ciudad de Hué, asesinados por las fuerzas estatales simplemente por ondear la bandera de su fe en una festividad religiosa.PUBLICIDADAquel acto causó una fuerte conmoción política en todo el mundo y dio origen a la expresión “quemarse a lo bonzo”. El momento fatal quedó inmortalizado por Malcolm Browne, en una impactante fotografía que ganó el Pulitzer en 1964. La crudeza de esa imagen obligó a los Estados Unidos a retirarle el apoyo diplomático y financiero al gobierno de Diem. En menos de cinco meses, el aislamiento internacional y la presión social desataron un golpe de Estado militar respaldado por la CIA que derrocó y terminó con la vida del tirano.El memorial se levanta en la intersección donde Thich Quang Duc se inmoló en 1963. Tras su cremación, su corazón permaneció intacto y fue declarado reliquia sagradaThich Quang Duc no llegó al sacrificio por un impulso. Detrás de ese hombre sentado en posición de loto en el asfalto de Saigón había una vida construida ladrillo a ladrillo —literalmente— al servicio del budismo. Había nacido en 1897 en el pueblo de Hoi Khánh, con el nombre de Lam Van Tuc; a los 7 años ingresó al estudio del Dharma bajo la tutela de su tío materno, el monje Thích Hoang Thâm. A los 15 recibió los votos de novicio y a los 20 fue ordenado monje con el nombre que la historia recordaría.PUBLICIDADLuego de ser ordenado, se retiró durante tres años a una montaña cercana a Ninh Hòa, en la Costa Central del Sur de Vietnam, para vivir como ermitaño. Ese tiempo de aislamiento se convirtió en el punto de partida de su camino. Al regresar a la vida del monasterio, abrió la pagoda de Thien Loc y comenzó un peregrinaje por distintas regiones de Vietnam predicando el Dharma o las enseñanzas espirituales y las leyes universales que conducen a la verdad, la rectitud y la liberación del sufrimiento. En 1932 fue elegido inspector de la Asociación Budista de Ninh Hòa y más tarde viajó a Camboya, donde estudió textos de la escuela Theravāda —la corriente budista más antigua, distinta del Mahayana que él profesaba y que predomina en el norte del país.A lo largo de su vida, Thich Quang Duc supervisó la construcción de 31 templos en Vietnam central y meridional. El último fue la pagoda (templo budista) de Quán The Am, en las afueras de Saigón, donde la calle que la bordea lleva hoy su nombre. También fue abad (el superior de un monasterio) de la pagoda de Phuoc Hoa y presidente de la Comisión de Ritos Ceremoniales de la Congregación de Monjes Vietnamitas. Cuando las oficinas de la Asociación de Estudios Budistas de Vietnam (ABSV) se trasladaron a la pagoda de Xa Loi, renunció a su cargo para concentrarse a su práctica personal.PUBLICIDADEsa trayectoria de décadas en silencio y devoción hacía aún más significativo lo que ocurriría el 11 de junio de 1963: él era uno de los pilares institucionales del budismo vietnamita, no un disidente marginal. Su acto fue una decisión calculada de alguien que había dedicado su existencia a una fe que el Estado intentaba asfixiar.Ngo Dinh Diem gobernó Vietnam del Sur desde 1955 con el respaldo de Washington. Fue arrestado y asesinado el 2 de noviembre de 1963, dos días después del golpe militar que derrocó su régimenLa decisión de Thich Quang Duc fue la consecuencia directa de la opresión sistemática que el gobierno de Ngo Dinh Diem ejercía sobre la mayoría budista del país. El presidente era miembro de la minoría católica y gobernaba con un sesgo confesional que permeaba cada estrato del Estado, pese a que entre el 70% y el 90% de la población profesaba el budismo. Los cargos públicos, las promociones militares, la distribución de tierras y los beneficios fiscales favorecían abiertamente a los católicos. El propio Diem llegó a decirle a un oficial —sin saber que era budista— que prefería destinar a los católicos a las tareas más sensibles porque eran “más confiables”.PUBLICIDADA causa de eso, una gran cantidad de oficiales del Ejército de la República de Vietnam (ERVN) se convirtieron al catolicismo convencidos de que su carrera dependía de ello. Las milicias de autodefensa rural solo recibían armas si sus integrantes eran católicos o se convertían. Algunos sacerdotes formaron ejércitos privados y en ciertas zonas se registraron conversiones forzadas, saqueos y demolición de pagodas (los templos budistas), sin que el gobierno hiciera algo por frenarlo o enjuiciarlo. En ese tiempo, la Iglesia católica era el mayor propietario de tierras del país, sus territorios quedaban fuera de la reforma agraria y sus fieles estaban libres de realizar trabajos forzados que el régimen imponía al resto de la población. En 1959, Diem “entregó” formalmente el país a la Virgen María.El detonante de la crisis budista llegó en mayo de 1963. El gobierno invocó el Decreto Número 10, una ley de 1958 que prohibía exhibir banderas religiosas en espacios públicos, para impedir que los budistas ondearan su enseña durante el Vesak, la festividad que conmemora el nacimiento e iluminación de Buda Gautama. La medida resultó especialmente hiriente porque una semana antes las autoridades habían alentado a los católicos a desplegar banderas del Vaticano para celebrar el aniversario del arzobispo Ngo Dinh Thuc, hermano del presidente.PUBLICIDADEl 8 de mayo de 1963, en la ciudad de Huế, una multitud que protestaba contra la prohibición fue dispersada a tiros y con granadas por policías y soldados. Murieron nueve civiles desarmados. Diem rechazó toda responsabilidad y culpó al Vietcong, la fuerza armada de resistencia comunista y nacionalista que combatió contra el gobierno de Vietnam del Sur y el ejército de los Estados Unidos durante la guerra de Vietnam. La negativa a reconocer la masacre radicalizó el movimiento: el líder budista Thích Trí Quang proclamó un manifiesto de cinco puntos que exigía libertad para enarbolar la bandera budista, igualdad religiosa, indemnización para las familias de las víctimas, cese de detenciones arbitrarias y castigo a los funcionarios responsables. Pero las negociaciones que siguieron no tuvieron resultados concretos. El 3 de junio, la policía arrojó el líquido que componían los gases lacrimógenos sobre manifestantes budistas que rezaban en Huế, una de las ciudades con mayor carga histórica, cultural y política de Vietnam, con un saldo de 67 hospitalizados.PUBLICIDADThich Tri Quang, el monje que redactó el manifiesto de cinco puntos que desafió al régimen de Diem
El monje budista que se quemó vivo para denunciar la persecución religiosa en Vietnam y precipitó la caída del dictador
El 11 de junio de 1963, Thich Quang Duc se inmoló en Saigón contra la opresión religiosa. Su trágico sacrificio dio origen mundial al término “quemarse a lo bonzo”. La foto que conmocionó al mundo y el derrocamiento de Ngo Dinh Diem







