El mensaje que ha dejado León XIV a su paso por Madrid ha sido aplaudido por la clase política española al completo. Este jueves se pone a prueba si lo llevarán a la práctica. Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de Madrid, y los partidos de la oposición, PSOE, Más Madrid y Vox, regresan a la Asamblea después de que el Papa criticase el lunes en el Congreso “la descalificación permanente del adversario” y recordara que “la firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillación”. Sin duda, son palabras que se pueden aplicar a lo que ocurren en los plenos de un tiempo a esta parte, donde la broca ya forma parte del paisaje.La izquierda ha quedado satisfecha con los discursos del Papa. El Sumo Pontífice ha dedicado un buen tiempo a condenar la discriminación de los inmigrantes y las políticas que olvidan su dignidad como personas, una carga de profundidad contra la idea de prioridad nacional. El Gobierno de Pedro Sánchez se ha sentido respaldado en su política migratoria, principalmente con el decreto de regularización, que se espera que afecta a unas 700.000 personas. El Gobierno de Ayuso trata de boicotearlo y por eso ha interpuesto ante el Tribunal Supremo un recurso para frenarlo. La presidenta, entusiasta del legado histórico de Hernán Cortés, también se ha podido sentir interpelada por el Papa cuando este, formado política y espiritualmente en Perú, criticó de forma velada la conquista de América. Donde Robert Francis Prevost ha podido encontrar más sintonía con la presidenta, a la que ha visto dos veces en solo una semana ―en Roma y Madrid―, es en temas como el derecho de los padres a elegir el colegio de sus hijos, un asunto en el que hace mucho énfasis el Gobierno madrileño. También cuando se refirió al aborto y la eutanasia. E incluso, hilando fino, al hablar de la necesidad de una “renovación moral”, lo que podría leerse como una crítica a los casos de corrupción que han rodeado al Gobierno español en el último año. En entredicho temas como el de la guerra, donde el Papa parece más cerca de las posiciones no belicistas de Sánchez.Y se hablará en la Asamblea, claro, del calor en los colegios. La semana pasada, el consejero de Cultura, Mariano de Paco, bromeó de forma poco afortunada sobre las altas temperaturas en los colegios, lo que llegó a decir que podía ser “inspirador”. La oposición cargó contra las insólitas palabras del consejero. En el entorno de Ayuso reconocen que no fueron las declaraciones más acertadas, pero sostienen que no había mala intención y que la Comunidad de Madrid ha invertido 80 millones de euros en actuaciones para climatizar los colegios, donde en algunos casos se registran más de 35 grados. El PSOE va a mostrarse muy crítico con este asunto que considera que es una muestra más del “desprecio” de Ayuso por lo público.
Ayuso y la oposición ponen a prueba en la Asamblea de Madrid el mensaje que dejó el Papa
Regresa la actividad a la Asamblea de Madrid después de que León XIV criticara frente a la clase política española “la descalificación permanente del adversario”














