Vecinos pasan junto a escombros de un edificio dañado en General Santos, en el sur de Filipinas, el jueves 11 de junio de 2026, tras un fuerte sismo el lunes. (AP Foto/Basilio Sepe)
GENERAL SANTOS, Filipinas (AP) — El alcalde de un municipio del sur de Filipinas devastado por un potente terremoto pidió el jueves que se envíen helicópteros para transportar alimentos y evitar el hambre en varias aldeas aisladas por deslizamientos de tierra.
El sismo de magnitud 7,8 frente a la costa —uno de los más fuertes que han golpeado el archipiélago filipino en medio siglo— se produjo el lunes frente a la costa de la provincia sureña de Sarangani y ha dejado al menos 47 muertos, 688 heridos y 31 personas que siguen desaparecidas.
Más de 45.000 personas seguían desplazadas, cerca de la mitad en refugios de emergencia, después de que el terremoto dañara más de 12.600 viviendas en pueblos y ciudades agrícolas. Muchas aún estaban demasiado traumatizadas para regresar a casa debido a las réplicas, señalaron funcionarios provinciales.
Sarangani reportó 20 fallecidos por el terremoto, la cifra más alta entre las provincias afectadas, en su mayoría debido a un alud de tierra que sepultó viviendas en el pueblo costero de Glan, según la Oficina de Defensa Civil del gobierno, que se encarga de los grandes desastres.











