Keiko Fujimori, candidata de derecha, volvió a situarse por delante del aspirante izquierdista Roberto Sánchez con el 98,20 % del recuento de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, celebrada el pasado domingo. Con menos del 2% de los votos por contabilizar, Fujimori alcanza el 50,001% de los votos válidos, equivalente a 9.032.189 papeletas, mientras que Sánchez suma 9.031.723, un 49,999%. La mínima diferencia perfila a la hija del expresidente Alberto Fujimori como virtual ganadora por un margen ínfimo. El lunes, el candidato de Juntos por el Perú se puso al frente y llegó a reunir una ventaja de hasta 42.000 sufragios. No obstante, la abanderada de Fuerza Popular revirtió la tendencia con el voto del exterior, donde lidera con claridad. De confirmarse, la heredera política de Alberto Fujimori lograría el objetivo que persigue desde hace más de una década, tras caer en la segunda vuelta en 2011, 2016 y 2021. Esta es su cuarta postulación a la Presidencia. Los votos pendientes corresponden principalmente a mesas del extranjero y a actas impugnadas, en su mayoría de Lima. En ambos segmentos, Fujimori es la opción más votada, lo que podría asegurarle la victoria por unos pocos miles de sufragios frente a Sánchez, quien compitió en representación del encarcelado expresidente Pedro Castillo. Sería la tercera elección consecutiva en Perú que se define por un margen muy estrecho, después de que Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo superaran a Keiko Fujimori por unos 40.000 votos en 2016 y 2021, respectivamente. Un triunfo de Fujimori marcaría el retorno del fujimorismo al poder después de 26 años de la renuncia de su padre por fax desde Japón, tras una década en la que consolidó su dominio con el autogolpe de 1992 y que concluyó entre escándalos de corrupción. Durante la campaña, la candidata reivindicó el legado de Alberto Fujimori y prometió gobernar bajo sus premisas: preservar la estabilidad económica y comercial que impulsó el crecimiento de las últimas tres décadas y la derrota de Sendero Luminoso y el MRTA. Más de 27,3 millones de peruanos fueron convocados a votar el domingo para elegir entre Fujimori y Sánchez a quien dirigirá el país durante el periodo 2026-2031, tras una década marcada por la inestabilidad política y la sucesión de ocho mandatarios por destituciones impulsadas desde el Parlamento. Keiko Fujimori, candidata de derecha, volvió a situarse por delante del aspirante izquierdista Roberto Sánchez con el 98,20 % del recuento de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, celebrada el pasado domingo.