El exviceministro chavista Nervis Villalobos no presentaba una “conducta media exigible” para otorgarle la nacionalidad española por residencia. Así lo plasmó por escrito el Ministerio de Justicia en una resolución del año pasado a la que ha tenido acceso El Confidencial. Sin embargo, ya era tarde. Meses antes, el Gobierno le había dado la nacionalidad por otra vía. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga ahora si Leire Díez, integrante de la cloaca del PSOE, medió a su favor. Este escrito lleva fecha del 10 de octubre de 2025. Justicia rechazó la solicitud de nacionalidad que había cursado Villalobos. Se trata de un excargo del Gobierno de Hugo Chávez que se trasladó a vivir a España. Al menos en ese momento vivía en la exclusiva urbanización de lujo de Madrid llamada La Moraleja. El documento argumenta que este ciudadano venezolano no había “justificado suficientemente la buena conducta cívica”. El Código Civil exige buena conducta y suficiente grado de integración en la sociedad española. Para ese rechazo fue clave un informe del Ministerio del Interior emitido el 14 de agosto, dos meses antes. Advertía de que Nervis Villalobos tenía antecedentes al menos desde 2017 por blanqueo de capitales y asociación ilícita. En consecuencia, Justicia concluyó que “dichas actuaciones han exigido la intervención policial o la persecución punitiva correspondiente, lo que pone en evidencia alteraciones de la convivencia ciudadana que no se corresponden con el estándar de la conducta media exigible a cualquier ciudadano”. Sin embargo, para cuando llegó esta conclusión, Nervis Villalobos ya tenía la nacionalidad. Se la dio seis meses antes el mismo Ministerio de Justicia, pero por otra vía alternativa. Villalobos y sus abogados habían activado varios procedimientos paralelos ante la administración y el que tuvo éxito fue el que apeló a la Ley de Memoria Democrática. Reconoce la nacionalidad para los descendientes de exiliados españoles. A Villalobos se la dieron el 21 de abril de 2025, aunque fue inscrita el 23 de octubre, casi en las mismas fechas en las que el mismo Ministerio consideraba que no tenía buena conducta cívica. En abril de 2025, las cloacas del PSOE estaban a pleno rendimiento. Solo unas semanas antes se produjo la reunión en la que Leire Díez pidió a un procesado por corrupción matar profesionalmente al teniente coronel de la UCO Antonio Balas. El plan era frustrar las investigaciones de corrupción que afectan al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Eso pasaba por desacreditar a sus responsables y Balas era uno de ellos, aunque no el único. El Confidencial ya había desvelado en septiembre de 2024 la existencia de este plan oculto, pero esas primeras publicaciones no les detuvieron. Confluyeron los intereses de Leire Díez y Nervis Villalobos Todo explotó hace unas semanas cuando el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz levantó el secreto de sumario del llamado caso Cloacas y se conoció el acceso de esta camarilla al servicio de Ferraz a varias instituciones del Estado, incluida la Fiscalía y la Guardia Civil. El Pedraz describe cómo en un momento dado confluyeron los intereses de Leire Díez y de Nervis Villalobos en torno a un mismo objetivo, el fiscal anticorrupción José Grinda. A él le interesaba porque le investigaba por corrupción. A ella le interesaba porque buscaba que archivase varias causas judiciales. Además, Leire Díez también quería datos comprometedores de su jefe en Anticorrupción, el fiscal Alejandro Luzón, al frente de casos como el del exministro José Luis Ábalos. Grinda acabaría denunciando un presunto chantaje de la fontanera que se investigaba hasta ahora en un juzgado de Madrid. Según apunta el juez, Leire Díez llegó a ofrecer a Nervis Villalobos sus contactos en el PSOE para ayudarle a conseguir la nacionalidad. En su auto alude al menos a una reunión en Ferraz con dirigentes del partido para tal fin. Fuentes del entorno de Villalobos admiten que la integrante de las cloacas se ofreció a ayudar, aunque su intervención no se tradujo en ningún avance. Circunscriben su colaboración a la solicitud de nacionalidad por residencia que fue rechazada. El magistrado analizará ahora toda la documentación recabada este martes por la UCO en el Ministerio de Justicia. Texto y propiedades del archivo creado por Leire Díez para la comparecencia del exministro de Energía venezolano Nervis Villalobos en el Congreso. El departamento que dirige Félix Bolaños emitió ayer un comunicado en el que informó que le había entregado al juez ese expediente, pero de forma voluntaria le facilitó también el que resultó dando la nacionalidad al exdirigente chavista. Justicia alega en su defensa que Nervis Villalobos obtuvo la nacionalidad tras un proceso basado en “criterios jurídicos” en el que intervinieron hasta cuatro funcionarios. La Audiencia no le consideró “buen ciudadano” Además, Justicia entregó de ‘motu proprio’ un tercer expediente de solicitud de nacionalidad de Nervis Villalobos. En este caso era anterior, iniciado en 2017, y también por la vía de residencia. El Ministerio de Justicia lo rechazó en 2020, ya con el gobierno socialista. Villalobos recurrió a la Justicia y acabó en la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, que en 2020 confirmó el rechazo dictado por el Ministerio. En este procedimiento, Nervis Villalobos estuvo representado por el abogado Ismael Oliver, quien también aparece señalado por el juez Pedraz en sus autos. El magistrado preguntó este lunes a la Fiscalía si es una de las personas que acudió junto a Leire Díez a reuniones en la Fiscalía General del Estado. En la resolución de la Audiencia Nacional se detalla que Villalobos fue detenido el 26 de octubre de 2017 por la UCO en el marco de una operación contra el blanqueo de capitales. Ese día, la Interpol cursó contra él una orden de detención. Volvió a ser arrestado el 17 de octubre de 2018 en Madrid por blanqueo de capitales y asociación ilícita. En 2018 comenzaron a investigarle dos Juzgados Centrales de la Audiencia Nacional -que le prohibieron salir de España- y el Juzgado de Instrucción 41 de Madrid. La conclusión de la sentencia de lo contencioso administrativo es, “desde una perspectiva no jurídico-penal, sino de civismo, que es la que aquí interesa, las dos detenciones del actor y la posterior implicación en procesos penales suponen una importante tacha en su conducta”. De nada le sirvió a Villalobos alegar su “colaboración con medios de comunicación” o su actividad como “consultor externo”. Tampoco el hecho de tener una casa en propiedad ni la escolarización en España de sus hijos menores. “No implican que el interesado responda a la imagen generalmente aceptada de lo que debe ser un buen ciudadano", zanjó la Audiencia Nacional. El exmandatario chavista tuvo que esperar cinco años hasta lograr que Justicia le diera la nacionalidad. Aunque para el Ministerio siguió sin acreditar “una conducta media exigible”. El exviceministro chavista Nervis Villalobos no presentaba una “conducta media exigible” para otorgarle la nacionalidad española por residencia. Así lo plasmó por escrito el Ministerio de Justicia en una resolución del año pasado a la que ha tenido acceso El Confidencial. Sin embargo, ya era tarde. Meses antes, el Gobierno le había dado la nacionalidad por otra vía. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investiga ahora si Leire Díez, integrante de la cloaca del PSOE, medió a su favor.
Justicia admite que nacionalizó al chavista ligado a las cloacas sin una "conducta media exigible"
Nervis Villalobos, el chavista vinculado a Leire Díez, logró su objetivo con una vía alternativa meses antes de que Interior avisase al ministerio de Bolaños de sus antecedentes por blanqueo y asociación ilícita











