OpiniónHay muchas formas de ver morir a la gente. Hay otras tantas de ir muriendo en la desesperanza y la impunidad.10.06.2026 22:01 Actualizado: 10.06.2026 22:01 Desasosiego. De eso están llenos estos días, además de la inevitable sombra de la muerte, que parece resguardarse en cada esquina.Hay muchas formas de morir y de ver morir a la gente. Esa palabra que tanto se evita, porque en sí misma parece un mal augurio y que se puede invocar con tan solo pronunciarla, hace parte de la realidad y, por ende, se debe asumir. Pero efectivamente, los seres humanos nunca estamos preparados (a pesar de que lo estemos) para recibirla y afrontarla.Hay muchas formas de ver morir a la gente. Cuando es una condición de salud, se quiere pensar que puede ser más digerible, porque hay situaciones que son irremediables, pero no es tan así. Perder a un ser humano extraordinario, como el mayor general Javier Alberto Ayala Amaya, rector de Universidad Militar Nueva Granada, es aún increíble de pensar y asimilar. Un hombre de 58 años, con una visión clara de la defensa de los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario, estudioso del Derecho y educador por naturaleza, pero además un comprometido padre y esposo. De esos militares que uno quisiera clonar para que les hagan honor a sus responsabilidades constitucionales. Su salud le dio el pare y queda un vacío inmenso en el mundo académico.Y en la misma semana, la tristeza, dicen las personas cercanas a ella, se llevó a la maravillosa ilustradora y directora de cine iraní Marjane Satrapi, a sus 56 años. A través de la saga de Persépolis, unas historietas dibujadas en blanco y negro que narran la revolución, esta artista nos enseñó el por qué del velo en las mujeres musulmanas y cómo era vivir el día a día en Teherán, en medio de un régimen islámico. Esto la llevó a dejar su país y radicarse en Francia, donde pudo desarrollar su carrera hasta plasmar cada dibujo en el cine.¿Cómo se puede morir de tristeza? Sí. La pena por la pérdida de su esposo Rippa, un año atrás en abril de 2025, la fue consumiendo por la aflicción. Los infravalorados duelo-depresión.Lo complejo es que estas muertes dejan hondos vacíos e irreparables ausencias para la sociedad.Perdieron el feminismo, las mujeres y el mundo. Nos dejó la sabiduría de la novela gráfica Persépolis.Pero en esta última semana, la muerte no frenó ahí su camino de recogida de almas indispensables. Llegó, como nunca debería hacerlo, hasta el barrio Quinta Oriental de Cúcuta, el pasado 6 de junio, y se descargó en nueve impactos de bala contra la humanidad del periodista Cristian Herrera, de 48 años.Cómo duele Cristian. Por años, este reportero judicial dejó su pasión y profesionalismo en cada reportaje, en cada publicación. Era consciente de los riesgos que estaba asumiendo, y por eso varias veces se le escuchaba la frase que nadie quiere oír: “me van a matar”. Lo mataron. Los corruptos de siempre, los narcos y los criminales de siempre. Los mismos que replican en las redes sociales que los periodistas no sirven para nada y que son unos vendidos oligarcas o mamertos, que la prensa es un mal y que mejor sin ellos y sin ellas. Deben estar felices, pero la muerte solo hizo su trabajo, el que le toca a diario, así como a los periodistas nos toca todas las mañanas salir a investigar, indagar, contrastar y publicar. Y no nos callaremos.Ese mismo sábado, poco antes de que los disparos apagaran al “gordo” Cristian, como cariñosamente le decían todos en el gremio, los medios estaban llenos de mensajes y notas que recordaban, paradójicamente, que un año atrás el joven político Miguel Uribe Turbay había caído herido de gravedad por los disparos que le propinó un sicario adolescente, en Bogotá. Semanas después la muerte también cerro sus ojos.Hay muchas formas de ver morir a la gente. Hay otras tantas de ir muriendo en la desesperanza y la impunidad. En los ciclos naturales de la vida que a su vez resultan implacables.Lo complejo es que estas muertes dejan hondos vacíos e irreparables ausencias para la sociedad. El maestro militar, la feminista, el periodista, el político. El defensor, la mujer anónima… los derechos que también mueren. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.