Hugo Broos conoce el escenario. Hace 40 años jugó un Mundial en el Estadio Azteca y este jueves volverá a pisarlo, ahora como entrenador de Sudáfrica. Lo hará frente a una Selección Mexicana a la que considera la mejor del Grupo A y una candidata seria a hacer historia en casa, aunque sin renunciar a la ilusión de dar la sorpresa en el partido que abrirá la Copa del Mundo 2026.El técnico belga compareció junto al delantero Lyle Foster en la víspera del encuentro inaugural y dedicó buena parte de su conferencia a elogiar al conjunto de Javier Aguirre."No te puedo decir los 11 nombres. No sé quién es el más peligroso, porque todos son peligrosos", afirmó. "Es un equipo muy completo. Realmente quieren ser campeones del mundo. Tenemos que estar en nuestro mejor nivel si queremos tener un buen resultado".Broos explicó que siguió de cerca los últimos encuentros del Tri, especialmente la goleada 5-1 sobre Serbia en el partido de despedida antes del Mundial. Lo que vio le dejó una impresión clara."Fue fantástico cómo jugaron, sobre todo durante la primera hora. Todo el equipo ataca y todo el equipo defiende", señaló.Para el seleccionador sudafricano, el favoritismo mexicano no es producto únicamente de la localía. También responde al momento futbolístico que atraviesa el equipo."Los últimos 10 juegos de México, casi todos los ganaron. Eso quiere decir que habrá un equipo que tiene confianza", dijo. "El hecho es que México es el mejor equipo del grupo. Necesitaremos suerte, pero mi equipo está listo y vamos a luchar por cada metro de terreno. Después de 90 minutos sabremos el resultado".Las palabras fueron una mezcla de respeto y advertencia. Porque si algo dejó claro el entrenador de los Bafana Bafana es que Sudáfrica no llegó a la Ciudad de México para cumplir con el protocolo de una inauguración."No podemos pensar que no tenemos ninguna oportunidad contra ellos. Tenemos que prepararnos bien y jugar a nuestro mejor nivel", advirtió, luego de que México suma siete partidos inaugurales donde no tiene victorias, cinco derrotas y dos empates.El mensaje fue respaldado por Foster, uno de los referentes ofensivos del conjunto africano."Estamos emocionados. Queremos mostrarle al mundo lo que podemos hacer", comentó el atacante. "No sentimos presión. Sabemos lo que se espera de nosotros y estamos listos para competir".La selección sudafricana apostó buena parte de su preparación a neutralizar uno de los factores que históricamente ha favorecido a México: la altitud. El equipo permaneció más de una semana en Pachuca antes de trasladarse a la capital del país."Las recomendaciones han sido muy buenas. La gente ha sido muy amable y diez días en altitud son suficientes", explicó Broos. "Mañana estaremos aquí en nuestro día 11, así que desde ese lado creo que no habrá demasiados problemas".El técnico también reconoció que el entorno será una prueba adicional para sus jugadores. Espera un Estadio Azteca completamente entregado al equipo anfitrión."Nadie estará contra México mañana", dijo entre risas. "Tendrán más de 80 mil aficionados apoyándolos y eso también les dará un impulso".Aun así, considera que el duelo inaugural representa una oportunidad única para su generación de futbolistas."Todos quieren disfrutar esta experiencia", explicó. "Les dije durante la semana que estamos aquí para disfrutarla, pero disfrutar significa competir. Cuando regresemos a casa no podemos hacerlo pensando que nos guardamos algo. Tenemos que darlo todo".La conferencia también dejó un momento de nostalgia. Broos recordó que ya había vivido una inauguración mundialista frente a México. Fue en 1986, cuando defendía la camiseta de Bélgica y disputó uno de los torneos más recordados de la historia."Para mí es algo muy especial que jamás olvidaré", confesó. "Jugué contra México en 1986 y ahora regreso para enfrentar a México otra vez en un Mundial. Es increíble".La diferencia es que ahora estará en el banquillo, observando cómo una nueva generación intenta desafiar a la historia.Sudáfrica llega al torneo como una de las incógnitas del Grupo A, que completa junto con República Checa y Corea del Sur. México aparece como favorito, tanto por nivel como por condición de anfitrión. Broos no tuvo problema en admitirlo.Pero también dejó claro que sus jugadores no saltarán al césped del Azteca para admirar la ceremonia ni para contemplar el escenario.Llegarán convencidos de que pueden competir. "Mi equipo está listo", sentenció el entrenador belga. "Vamos a luchar por cada balón y por cada metro de terreno".El Mundial comienza con un favorito evidente. Sudáfrica fue la primera en reconocerlo. Pero también fue la primera en avisar que piensa pelear como un león hasta el último minuto.
“México es el mejor equipo del grupo”: Broos reconoce al Tri, pero no se rinde
Hugo Broos conoce el escenario. Hace 40 años jugó un Mundial en el Estadio Azteca y este jueves volverá a pisarlo, ahora como entrenador de Sudáfrica. Lo hará












