Barcelona
Actualizado a 11/06/2026 01:39
Sillas de playa, paraguas para sortear el sol y un mar de banderas vaticanas. Las calles de Barcelona han sido este miércoles el escenario de una movilización histórica para arropar al papa León XIV en la clausura de su visita oficial a Catalunya. Una jornada maratoniana que ha combinado la asistencia a los más vulnerables, el recogimiento espiritual y un despliegue monumental sin precedentes.
El acto central, y verdadero motivo de esta fecha marcada en el calendario vaticano, se ha reservado para el final de este miércoles en el templo expiatorio de la Sagrada Familia con una solemne misa y la esperada bendición e inauguración de la torre de Jesús, la estructura más alta del templo y de todas las iglesias católicas del mundo, en el centenario de la muerte de su creador, el arquitecto catalán Antoni Gaudí.
Tras la histórica bendición del Papa, se procedió a un espectáculo pirotécnico, musical, de luces y drones que provocó el aplauso de las 8.000 personas que asistían al acto. Una de sus frases más célebres de Gaudí, “Primer l'amor, després la tècnica”, así como su retrato, iluminaron el cielo de Barcelona sobre las torres de la basílica y la ciudad.











