Los aficionados de la Juventus de Turín y del Torino recibieron el miércoles una importante sanción de 10 partidos sin poder visitar estadios ajenos como castigo por los incidentes vividos en el derbi del mes pasado, que tuvo que iniciarse con más de una hora de retraso debido a los disturbios.
Medios de comunicación italianos informaron que el Ministerio del Interior ordenó cerrar las gradas dedicadas a aficionados visitantes para encuentros contra Torino y Juve, además de haber prohibido a los presidentes de ambos clubes poner en venta entradas para los partidos fuera de casa.
El derbi de Turín era uno de los cinco encuentros de la última jornada de la Serie A que debería haber empezado de forma simultánea a las 20: 45 hora local) al ser decisivo en la lucha por puestos de clasificación a Liga de Campeones.
Pero el encuentro sufrió un importante retraso por razones de seguridad, luego de que un aficionado de la Juventus fuera hospitalizado tras enfrentamientos fuera del Stadio Olimpico Grande Torino.
Aficionados de la Juve, que ejercían de visitantes en ese encuentro, se mostraban favorables a una suspensión del partido.










