Estados Unidos ha dirigido la noche del miércoles una nueva oleada de ataques contra Irán, tal y como había prometido horas antes. El Comando Central del ejército estadounidense (CENTCOM) afirma que sus fuerzas han lanzado "ataques adicionales de autodefensa" contra "múltiples objetivos en Irán". Según informan medios iraníes, se han escuchado explosiones en la isla de Qeshm, y en las localidades Hengam y Bandar Abbas. El embajador iraní ante la ONU ha asegurado que no se puede llegar a un acuerdo mediante amenazas e intimidación. Amenazas de Trump El presidente de Estados Unidos, Donald Trump había advertido este miércoles de que atacaría a Irán "con dureza" si Teherán sigue retrasando la firma de un supuesto pacto de paz que, según él, se encuentra prácticamente cerrado. "Llevo varios meses trabajando en esto y deberían firmar el acuerdo. Es un buen acuerdo. De hecho, no les da derecho a tener armas nucleares; al contrario, les prohíbe totalmente tenerlas", ha asegurado. "El objetivo es muy simple: Irán no puede tener un arma nuclear, y no la tendrá", algo que, según sostiene el mandatario estadounidense, Teherán ya ha aceptado. "Tenemos un acuerdo totalmente negociado. Pero siguen dándonos largas. Y yo dije: 'De acuerdo, démosles un par de oportunidades más' porque es un documento importante", ha asegurado. Pese a sus declaraciones, Teherán no ha confirmado que exista un pacto listo para firmarse ni se ha pronunciado en el mismo sentido. Además, no es la primera vez que el presidente estadounidense asegura que un acuerdo con Irán está próximo a materializarse. Estas declaraciones, sin embargo, vuelven a contrastar con el tono optimista —y no tan belicista— que el propio mandatario había exhibido apenas tres días antes, cuando aseguró que las negociaciones estaban en su fase decisiva. "Estamos en la recta final de lo que será un acuerdo muy, muy bueno. Podríamos tener al menos una idea en uno o dos días", afirmó entonces, alimentando las expectativas de un inminente acuerdo que, por ahora, sigue sin materializarse y no da indicios de que vaya a ocurrir en el corto plazo. En la práctica, nada de esto está ocurriendo. Las negociaciones siguen bloqueadas y las posiciones de Washington y Teherán continúan alejadas, sin que hayan logrado acercar en algún punto en común los intereses de ambas partes. En paralelo, Trump ha reivindicado este miércoles un operativo "secreto" que, según él, permitió desbloquear el tránsito de unos 100 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz, que permanece cerrado por Irán desde el 2 de marzo. El mandatario aseguró que en mayo ordenó a las Fuerzas Armadas estadounidenses escoltar discretamente petroleros y otros buques comerciales para garantizar su paso por la zona y afirmó que más de 200 embarcaciones han atravesado el estrecho con seguridad gracias a esa misión. Este esfuerzo, que ha sido un éxito rotundo, es posible porque los Estados Unidos de América controlan el estrecho de Ormuz", escribió en Truth Social. Mientras tanto, la escalada militar de esta semana no es una buena señal. El martes, el Ejército estadounidense informó de que había bombardeado posiciones iraníes en respuesta al derribo de un helicóptero Apache cerca del estrecho de Ormuz el día anterior. Irán no ha confirmado ni desmentido su implicación en ese incidente, aunque la Guardia Revolucionaria ha calificado los bombardeos estadounidenses de operaciones realizadas "bajo premisas falsas". Por su parte, la televisión estatal iraní ha asegurado que los ataques estadounidenses han alcanzado instalaciones de suministro de agua en el distrito de Bamani, en el condado de Sirik, provocando cortes para miles de personas. Imágenes difundidas por el medio muestran daños en la zona, aunque no ha sido posible verificar de forma independiente que el objetivo alcanzado fuera efectivamente una infraestructura hídrica. Estos depósitos, según la fuente, incluían un tanque de 500 metros cúbicos y otro de 2.000 que desempeñaban un papel clave en el suministro de agua potable. La televisión estatal IRIB detalló también en X que dos plantas de desalinización y el depósito de agua de Sirik fueron alcanzados en este ataque. Como represalia, Teherán afirmó haber lanzado drones contra objetivos navales estadounidenses en Baréin y misiles dirigidos a instalaciones militares de Estados Unidos en Jordania. Según las autoridades de esos países, los proyectiles fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos. Además, el pasado fin de semana, Irán e Israel han vuelto a intercambiar ataques después de que Teherán respondiera al avance de las tropas israelíes en el Líbano y a los bombardeos sobre Beirut y el suburbio de Dahiye, un escenario que las autoridades iraníes habían señalado en repetidas ocasiones como una línea roja. Desde Teherán insisten en que la posibilidad de rebajar la tensión depende, en gran medida, de que Israel detenga sus operaciones militares, algo que por el momento tampoco está ocurriendo ni parece que se vaya a materializar. Estados Unidos ha dirigido la noche del miércoles una nueva oleada de ataques contra Irán, tal y como había prometido horas antes. El Comando Central del ejército estadounidense (CENTCOM) afirma que sus fuerzas han lanzado "ataques adicionales de autodefensa" contra "múltiples objetivos en Irán".
Estados Unidos lanza una oleada de "ataques adicionales de defensa" contra Irán
Las negociaciones siguen bloqueadas y las posiciones de Washington y Teherán continúan alejadas, sin que hayan logrado acercar en algún punto en común los intereses de ambas partes













