Las camisetas de fútbol cuentan una historia, también la que Haití pretendía utilizar en la Copa del Mundo 2026, pero la selección caribeña no previó que la FIFA define qué es política y qué no. O que algunas batallas pueden ser premiadas y otras censuradas.La entidad que le otorgó a Donald Trump el Premio FIFA de la Paz, mientras a la vez estudia sancionar a Irán por el pin que sus jugadores mostraron al llegar a México con la referencia a 168 alumnos asesinados por un bombardeo estadounidense en una escuela, le pidió a la delegación de Haití que cambie la vestimenta que había presentado para participar en el Mundial. El motivo: una imagen que la FIFA interpreta como un supuesto mensaje bélico y armamentístico, aunque Haití y la marca explicaron —en vano— que se trata de una oda a su independencia nacional, en 1804.Estado fallido luego de décadas de dictaduras y desastres naturales, Haití intentó unir en la indumentaria que utilizará a partir de este sábado contra Escocia, en Boston, a dos de sus principales y escasos orgullos. Por un lado, su condición de primer país de América Latina independizado de una colonia —Francia—, a inicios del siglo XIX. Por el otro, su regreso a las Copas del Mundo después de 52 años, tras su primera y hasta ahora única participación, en Alemania Federal 1974.Aunque azul y roja en honor a los colores haitianos, la FIFA vetó la camiseta este miércoles porque consideró que muestra de manera subliminal un mensaje político: en la parte inferior de la vestimenta se trasluce una estampa que se refiere a un triunfo militar, el de un hombre levantando una bandera. Se trata, de hecho, de una ilustración de gran carga simbólica para los haitianos, la de la Batalla de Vertières en noviembre de 1803, una victoria contra las tropas de Napoleón Bonaparte recordada como el Día de la Victoria. Pocas semanas después, el 1 de enero de 1904, Haití se convirtió en el segundo país americano en proclamar su independencia, solo por detrás de Estados Unidos.El pedido de modificación que realizó la FIFA salpicó a la marca que realizó las camisetas, la colombiana Saeta, que confirmó a través de un comunicado en sus redes sociales que su diseño no tiene intenciones políticas veladas. Delegados de la selección agregaron que no se trata de un mensaje relacionado con la política actual del país, sino de una referencia a la primera bandera utilizada por Haití tras alcanzar su libertad, mucho más un hecho histórico —el 90% de la población era esclava— que una postura ideológica.Aunque la FIFA no hizo todavía un anuncio público sobre el tema, su reglamento sobre equipamiento establece que ningún elemento utilizado en áreas controladas por la organización puede incluir “mensajes, imágenes o declaraciones políticas, religiosas, discriminatorias, personales, ofensivas o indecentes”. En redes sociales, usuarios polacos adujeron que la bandera podría ser un guiño a la participación de soldados de ese país en la independencia de Haití, pero los encargados del diseño desestimaron la versión.“Orgullo, coraje, solidaridad. Perseverancia. Resiliencia. El espíritu de Haití vive en su gente”, había presentado Saeta la camiseta del seleccionado caribeño, que a pocas horas del debut todavía no queda claro qué indumentaria utilizará. Participante del grupo C, luego del debut ante Escocia tendrá que enfrentar a Brasil y a Marruecos. Los haitianos sorprendieron en las Eliminatorias de Concacaf al dejar en el camino a Honduras y Costa Rica, dos países con más participaciones en los Mundiales. Su única clasificación fue en Alemania Federal 1974, cuando perdió los tres partidos, casi siempre por goleada —3 a 1 contra Italia, 7 a 0 ante Polonia y 4 a 1 frente a Argentina—, y quedó en la 15ª ubicación sobre 16 participantes.Hoy dirigida por el francés Sébastien Migné, Haití fue entrenada entre 2023 y 2004 por el director técnico hispano-argentino Gabriel Calderón, nacido en 1986 en Sevilla, hijo de un ex utbolista argentino, también Gabriel, delantero de la Albiceleste en los Mundiales España 1982 e Italia 1990.“Haití es un país de fútbol. Sufre mucho, porque encima le tocó soportar desastres naturales y tiene dificultades desde siempre, pero también es el único país del Caribe que es únicamente de fútbol”, le dijo Calderón a EL PAÍS en 2023, mientras se lamentaba de que, por la inseguridad, no podía jugar de local en Puerto Príncipe. “Es como si estuviéramos hablando de Argentina, Uruguay o Brasil, donde el fútbol es el deporte rey, el único que se practica. Es además una vía de escape para los problemas cotidianos de la gente. Cada vez que juega el equipo, el masculino y el femenino, se detiene el país. En Haití aman al fútbol y es curioso porque en República Dominicana, que comparte isla, es todo lo contrario. Además, hay muy buenos futbolistas, se nota en los chicos en la calle: ese talento que vemos en Sudamérica también se ve allí”, agregó. La historia del fútbol suele jugar a los dados y acaso el jugador más famoso de Haití, Joe Gaetjens, jugó su único Mundial para la selección de Estados Unidos en Brasil 1950, cuando convirtió el gol del histórico triunfo de los estadounidenses contra Inglaterra, un 1-0 sobre los inventores del deporte que rompió todas las previsiones. Nacido en Puerto Príncipe, Gaetjens era un indocumentado que lavaba copas en Nueva York e igual contó con la autorización de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, el país que en 2026 ya le impidió la entrada al árbitro somalí Omar Artan por supuestos nexos con el terrorismo y palpó de armas a futbolistas de Senegal y Uzbekistán como si fueran sospechosos de atentados. La FIFA también ahora sospecha de las camisetas, la piel del fútbol.
La FIFA obliga a Haití a cambiar su camiseta para el Mundial
La organización argumenta que una imagen estampada en el frente es un mensaje bélico










