La última edición de la Encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), dada a conocer este miércoles, ha revelado que los chilenos, en su mayoría, continúan con una percepción negativa sobre la inmigración. Más de la mitad de los encuestados (55%) apoyó la idea de prohibir toda la inmigración cuando se le consultó cómo debería abordar Chile este fenómeno, lo que supone un aumento de 13 puntos respecto de la medición de octubre de 2023. El porcentaje contrasta fuertemente con los que están de acuerdo con “permitir libremente toda inmigración”: solo un 14%. De igual modo, uno de cada 10 se ubicó en una zona intermedia entre ambas afirmaciones. Además, el estudio mostró que una mayoría sigue pensando que los migrantes “elevan los índices de criminalidad” en el país: un 67% está de acuerdo con esta idea, un 2% menos que el sondeo anterior. La radiografía sobre cómo los chilenos observan a los extranjeros ha revelado que un 60% considera que el Gobierno gasta “demasiado dinero ayudando a los inmigrantes”, lo que representa un aumento en comparación con la última vez que el centro de estudios había hecho esta pregunta, en 2003, cuando solo un 44% tenía esta percepción. Sandra Quijada, coordinadora de Opinión Pública del CEP, atribuyó el cambio al aumento de la población extranjera en Chile. “En 2003 no teníamos la cantidad de inmigración que tenemos hoy día”, dijo la investigadora en una rueda de prensa. Los resultados se conocen en momentos en que el Gobierno de José Antonio Kast impulsa recortes en el gasto público para enfrentar la estrechez fiscal que arrastra Chile desde hace más de una década y en medio de una economía que sigue sin despegar por encima del 4% de crecimiento anual. En paralelo, el presidente, representante de la derecha dura, busca endurecer los controles migratorios, una de las principales promesas de su campaña presidencial. Entre sus medidas figuran la construcción de zanjas en distintos puntos de la frontera con Bolivia y Perú y los frecuentes llamados al retorno voluntario de los más de 336.000 inmigrantes en situación irregular que residen en el país. Durante la campaña, Kast prometió expulsarlos a todos una vez instalado en La Moneda, el 11 de marzo, aunque posteriormente reconoció que aquella afirmación había sido una “metáfora”. Esto provocó el malestar de muchas personas que sintonizaron con los compromisos del conservador durante su carrera para llegar a La Moneda. Además, el estudio del CEP indica que son más los que opinan que los inmigrantes “les quitan los trabajos a las personas nacidas en Chile”. Los que están de acuerdo con esta afirmación son un 40%, lo que representa un aumento de ocho puntos en comparación con la misma consulta hecha en octubre de 2023. El porcentaje de personas contrarias a esta creencia también bajó del 45% de hace tres años al 38% de hoy. Solo un 36% se inclina por considerar que los inmigrantes son un aporte para la economía de Chile, pues el resto se divide entre estar en desacuerdo (32%) y no fijar una posición (31%).