Ana Toro ha cambiado las broncas televisadas por graznidos, alpiste y terapias emocionales para loros. La concursante más explosiva y excéntrica de la décima edición de Gran Hermano vive hoy en Astorga, lejos del universo del famoseo, dedicada al rescate de aves después de haber vendido su casa en Granada.Quien durante años fue recordada por su fuerte carácter, sus estilismos y sus rifirrafes dentro de la casa de Guadalix ha reaparecido ahora en El tiempo justo convertida en una inesperada defensora del bienestar animal. Psicóloga de profesión y cuidadora de loros por vocación, Ana ha asegurado haberse especializado en rehabilitar ejemplares que llegan a sus manos después de haber sufrido abandono, aislamiento o malas condiciones de vida.Durante una videollamada con el programa, la televisiva ha aparecido acompañada de una de las aves que cuida actualmente y ha explicado con absoluta convicción el vínculo que mantiene con estas. "Están amargadas porque las meten en unas jaulas muy pequeñas. La gente no entiende que tienen sentimientos. Yo les quito los traumas", ha afirmado.Además, ha querido desmontar la mala fama que arrastran muchos de estos pájaros y ha declarado que gran parte de sus comportamientos agresivos tienen origen en el temor a las personas, estrés o falta de socialización: "Cuando la gente les trata mal, pican. La gente piensan que son unos cabrones, pero no, lo que pasa es que tienen miedo".La exgranhermana ha insistido en ello en reiteradas ocasiones: las mascotas requieren algo más que comida y encierro. "Necesitan amigos, una pareja, abrir las alas...", ha señalado.Sin embargo, convivir con semejante ejército de plumas no siempre resulta sencillo. Ana ha lamentado que numerosas veces ha tenido problemas para alojarse junto a ellos en hoteles y otros establecimientos. "Tengo un montón. Cuando los rescato y ya están bien, busco familias que puedan tenerlos en un buen sitio", ha comentado sobre el proceso de recuperación y adopción que lleva a cabo.Su compromiso llega hasta el punto de recoger estos animales procedentes de distintos lugares de España para buscarles un hogar adecuado. Una dedicación que, entre risas, también le ha servido para lanzar una demoledora reflexión sobre el ser humano: "Las personas son lo peor del mundo, siempre se están peleando por dinero".
Ana Toro, de concursante de 'GH 10' a rescatadora de loros: "Les quito los traumas"
'La gente no entiende que tienen sentimientos', ha lamentado en 'El tiempo justo'.










