¿Qué puede decir una pintura cuando las palabras son perseguidas? ¿Qué formas encuentra el arte para hablar de la violencia cuando la censura intenta imponer el silencio? Estas preguntas atraviesan La memoria de la colección: El Moderno en el Parque, la exposición que el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Parque de la Memoria inaugurarán el próximo 13 de junio en la Sala PAyS, en el marco de los cincuenta años del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura militar argentina. La muestra reúne un conjunto de obras históricas pertenecientes al patrimonio del Museo Moderno y propone una lectura renovada sobre la producción artística desarrollada entre mediados de los años sesenta y comienzos de los ochenta. Lejos de limitarse a las formas más evidentes de denuncia política, la exposición explora los múltiples modos en que los artistas respondieron a un contexto atravesado por la violencia, la persecución y la interrupción de la vida democrática. Con curaduría de Nicolás Cuello y Cecilia Nisembaum, el recorrido revela cómo la comunidad artística encontró caminos diversos para elaborar los efectos de la represión estatal. Algunas obras apelan a figuras humanas fragmentadas, otras recurren a la abstracción, al lenguaje codificado o a la experimentación conceptual. En todos los casos, el arte aparece como un territorio donde fue posible sostener la imaginación, el pensamiento crítico y la libertad en tiempos de creciente autoritarismo.