Durante la tarde del martes 9 de junio, la selección femenina mayor de Guatemala perdió 1-5 ante su similar de El Salvador en el Estadio Revolución, donde el conjunto salvadoreño encontró facilidades desde el inicio y aprovechó cada error defensivo de la Bicolor, que volvió a quedar en deuda con los aficionados que la apoyaron en casa.
La Azul y Blanco llegaba muy herida a este partido amistoso internacional, tras el fracaso en el Campeonato Femenino de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf) del 2026, donde las guatemaltecas fueron eliminadas en la fase preliminar por Costa Rica, que las derrotó 3-0 en la última jornada de abril.
Luego de caer ante Costa Rica, Guatemala quedó fuera del Campeonato Concacaf W, que se disputará del 27 de noviembre al 5 de diciembre del 2026; de la Copa Mundial Femenina de Brasil 2027, y de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, por lo que representó un duro golpe para el proyecto de la entrenadora mexicana Karla Maya.
Ahora, casi dos meses después de la eliminación en el Estadio Nacional de San José, Guatemala fue goleada por El Salvador y sufrió una derrota que dejó al descubierto los defectos de siempre y profundizó las dudas sobre el proyecto. Por ello, los últimos resultados exigen una autocrítica profunda y decisiones que permitan cambiar el rumbo.











