Un despliegue de fuerzas de seguridad del Gobierno de facto de los talibanes en las calles de Herat, en el oeste de Afganistán, impide este miércoles cualquier reanudación de las protestas ciudadanas que el martes denunciaron los arrestos arbitrarios de decenas de mujeres, acusadas de infringir el código de vestimenta.“Hasta el momento no ha habido nuevas protestas y el personal del Gobierno talibán está visible por toda la zona”, ha afirmad un residente del área de Anjeel, Sharifullah, que participó en la pacífica e inusual movilización que unió a hombres y mujeres para protestar contra el régimen.Según el testigo, los talibanes dispararon con armas de fuego contra la multitud, en línea con lo denunciado por medios locales y organizaciones civiles afganas, que sitúan en al menos varios heridos el balance provisional de la represión.“Ayer, las fuerzas de seguridad talibanes dispararon directamente contra los manifestantes, y muchos de ellos resultaron heridos”, denunció Sharifullah.La vigilancia se extendió también al sector sanitario de Herat, donde un herido denunció, bajo condición de anonimato por motivos de seguridad, la opacidad con la que se gestiona la atención médica de los afectados en la marcha, a los que redirigen a los centros bajo control del Gobierno.“Me hirieron durante la protesta y acudí a hospitales privados, pero no me admitieron. Según me informaron, los talibanes les habían advertido de que no trataran a los manifestantes heridos y que nos remitieran a los hospitales del Gobierno”, relató la fuente.“Recibí un disparo en el pie, pero los hospitales privados no me permitieron recibir tratamiento y me remitieron a los hospitales gubernamentales”, añadió el afectado, que cuenta que tuvo que acudir a un médico conocido de forma clandestina para que le extrajera la bala.La Jefatura de Policía de Herat ha defendido la actuación de sus patrullas como una obligación legal frente a lo que definieron como un grupo de “alborotadores” que protestaban contra un precepto islámico protegido bajo “obligación divina”. Los talibanes no hicieron referencia al presunto uso de armas de fuego contra los civiles. Una de las mujeres que participó en la protesta, Masooda, afirmó el martes que el movimiento “no ha terminado” y que quizás podría continuar. Esta movilización rompe un largo periodo de silencio impuesto en las calles afganas, donde las protestas públicas se han vuelto casi inexistentes debido a las violentas represalias del régimen desde que llegaron al poder en 2021 y el veto total a las mujeres de la vida pública.
Los talibanes impiden nuevas protestas por las detenciones de mujeres en Afganistán con un gran despliegue de seguridad
Los heridos por disparos de los fundamentalistas el martes buscan atención médica de forma clandestina por miedo a ser arrestados












