NoticiaLa CAR instaló siete estaciones limnimétricas y 49 obras de captación en Nocaima y Quebradanegra. Se instalaron 49 obras de captación en Nocaima y Quebradanegra. Foto: CARPERIODISTA DE BOGOTÁ10.06.2026 07:38 Actualizado: 10.06.2026 07:38

Siete estaciones para medir el nivel del agua y 49 obras de captación fueron instaladas en Nocaima y Quebradanegra, en Cundinamarca, como parte de una estrategia para que las comunidades controlen directamente el recurso hídrico y enfrenten los posibles efectos del fenómeno de El Niño.La medida hace parte de la fase piloto del Instrumento de Reglamentación del Uso de las Aguas Superficiales, impulsado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en alianza con WWF y la Fundación Natura, con el propósito de que las comunidades conozcan el comportamiento de sus fuentes hídricas y puedan distribuir el agua de manera equitativa.Las siete estaciones limnimétricas, que permiten medir de forma directa los niveles de ríos, quebradas y cuerpos de agua superficiales, fueron entregadas junto con 49 obras de captación prefabricadas durante un recorrido de la CAR por municipios de la provincia del Gualivá.De acuerdo con la entidad, el instrumento permitirá identificar tendencias de disminución o variabilidad de caudales y establecer medidas de distribución del recurso en condiciones de escasez, buscando preservar el caudal ecológico y fortalecer el equilibrio del ecosistema.El proyecto está a cargo de la CAR en colaboración con WWF y la Fundación Natura. Foto:CAR“Como parte de un proyecto piloto, se le otorga a la comunidad un sistema de medición o control que les permita captar el agua concesionada para el desarrollo de sus actividades, sin que capten más agua de la que necesitan, de esta manera evitamos desperdicios o afectación a otros usuarios que están aguas abajo y se garantiza una distribución equitativa entre ellos”, señaló el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.Según el director de la CAR, la iniciativa también busca fortalecer la gobernanza del agua, permitiendo que entidades, usuarios y comunidades participen en las decisiones relacionadas con el recurso hídrico y estableciendo reglas claras para su uso y aprovechamiento.La iniciativa permitirá identificar las tendencias de variabilidad de caudales. Foto:CAR“Además, contribuye a la seguridad hídrica del territorio, favoreciendo la disponibilidad de agua para las comunidades, las actividades productivas y la protección de las fuentes hídricas”, puntualizó Ballesteros, quien en Nocaima verificó la efectividad de las obras. En Nocaima, las quebradas beneficiadas son San Jorge, Zancudo, La Hoya y Batatal, mientras que en Quebradanegra las acciones se desarrollan en las quebradas Aguas Claras y Los Reyes.REDACCIÓN BOGOTÁ Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.