Por Javier Aliaga |

La Paz (EFE).- La escasez de combustibles ha provocado filas de kilómetros que serpentean por La Paz, con conductores que duermen durante días en sus vehículos e improvisan carpas sin saber cuándo llegarán las cisternas a las gasolineras, en medio de crecientes tensiones y agotamiento tras seis semanas de bloqueos de carreteras impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz en Bolivia.

Las largas columnas de vehículos inmóviles ocupan avenidas enteras en todos los barrios donde hay una gasolinera, pero también más de tres kilómetros de la autopista que une La Paz y la vecina ciudad de El Alto, con centenares de vehículos, autobuses y camiones, cuyos conductores cerraron este martes la ruta quemando neumáticos para exigir el combustible que les permita trabajar.

Personas esperan para comprar combustible este martes, en La Paz (Bolivia). EFE/Luis Gandarillas

«Realmente, estamos cansados de que este Gobierno no hace nada. El presidente de (la estatal) YPFB no dice si hay gasolina o no hay gasolina. Ya estamos durmiendo muchas noches», dijo a EFE Jorge, un conductor que prefirió no dar su apellido, junto a una fogata prendida en medio de la autopista.