La banda británica pasó una larga etapa de insistencia hasta que el músico de jazz aceptó unirse en 1963 - EFE/EPA/HAYOUNG JEON
La historia de cómo los Rolling Stones buscaron durante meses a su baterista definitivo terminó transformando no solo el destino de la banda, sino también el de uno de los músicos de jazz más reconocidos del Reino Unido, Charlie Watts. Según informó la revista británica Mojo Magazine, la llegada de Watts al grupo no fue inmediata ni sencilla, y la relación inicial entre los integrantes y el futuro baterista evidenció tanto la precariedad de la industria musical británica de los años sesenta, como la determinación de la banda por consolidar su sonido.PUBLICIDADA comienzos de la década de 1960, los Rolling Stones no figuraban en los grandes escenarios internacionales ni en los rankings de ventas. Sus integrantes, Mick Jagger, Keith Richards y Brian Jones, recorrían bares y clubes de Londres, recibiendo pagos modestos que apenas cubrían gastos básicos. Según relató Richards, los músicos reconocieron desde el principio la importancia de sumar a un baterista capaz de sostener y enriquecer la propuesta rítmica de la banda.PUBLICIDADEl guitarrista recordó que el percusionista no aceptó de inmediato y sugirió que una mezcla de curiosidad musical y espíritu aventurero lo llevó a apostar pro la banda - REUTERS/ StringerEl elegido fue Charlie Watts, un joven baterista de jazz que ya tenía cierto reconocimiento en el circuito local. Richards recordó: “A él le pagaban. A nosotros no. Mick, Brian y yo llevábamos meses deseando que Charlie se uniera a nosotros. Charlie dijo: ‘Me encantaría tocar con ustedes, pero necesito un par de conciertos fijos’”. Esta declaración, recogida por Mojo Magazine, ilustra la distancia económica que separaba a Watts de los Stones en aquellos años iniciales. La banda insistió en varias oportunidades, sin lograr convencerlo de inmediato.La situación cambió recién hacia fines del invierno de 1963, cuando Watts aceptó finalmente la invitación. Según el testimonio de Richards, nunca hubo una conversación directa sobre las razones del cambio de opinión del baterista. PUBLICIDADEl guitarrista sugirió que Watts percibió algo especial en la música del grupo y sintió curiosidad por experimentar junto a ellos. “Supongo que fue algo que escuchó en la música que tocábamos. Además, tenía ese espíritu aventurero. ‘Simplemente seré un músico de jazz más en un mercado tan grande. O puedo juntarme con estos tipos locos y ver qué pasa’”, relató el Richards.La integración de Watts no solo completó la formación de los Rolling Stones, sino que también modificó la dinámica interna del grupo. El baterista aportó una base rítmica estable y versátil, permitiendo a Jagger, Richards y Jones explorar con mayor libertad compositiva y escénica. El portal destacó que la llegada de Watts fue el punto de inflexión para que la banda pudiera aspirar a un mayor reconocimiento.PUBLICIDADLa incorporación definitiva quedó sellada el 2 de febrero de 1963, después de una presentación en el Ealing Jazz Club de Londres - EFE/ EFE/YOAN VALAT









