Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La Ruta Canaria de las pateras se ha cobrado este año 635 vidas, un 57 % menos que en el mismo periodo de 2025 (enero-mayo), pero se ha vuelto aún más peligrosa: en este momento, muere en ella una persona por cada cinco que llegan a tierra, según datos del colectivo Caminando Fronteras.

De acuerdo con el informe ‘Monitoreo Derecho a la Vida’ que publica dos veces al año esta ONG, en lo que va de 2026 han muerto intentando entrar en España 1.317 personas: 635 en la Ruta Canaria, 507 en la Ruta Argelina (Baleares), 99 en el estrecho de Gibraltar, 28 en el mar de Alborán y 48 en los cruces por la valla de Ceuta.

En estos primeros cinco meses del año, las llegadas irregulares por mar a España se han reducido a la mitad, según datos del Ministerio de Interior (7.858, -47,6 %), gracias al fuerte descenso de la presión migratoria sobre Canarias, que ha recibido un 71 % menos de personas a bordo de embarcaciones precarias (3.184).

En cambio, las llegadas por la Ruta Argelina a Baleares han crecido un 13,6 %, al pasar de 1.906 a 2.166, 260 más.

Esas tendencias contrapuestas en las llegadas se reflejan en el comportamiento de las cifras de muertos que Caminando Fronteras recoge de las familias y colectivos de migrantes en cada ruta: los fallecidos han bajado un 29,4 % en el conjunto de España y un 57,1 % en Canarias, mientras que en Baleares han repuntado un 54,6 %.