Una vez más, el Grand Prix de Mónaco fue testigo del show off más vibrante del año. Con los príncipes Alberto II y Charlene como anfitriones y dueños de casa, las pintorescas calles de Montecarlo volvieron a transformarse en el epicentro de lujo que reúne al jet set y a las figuras más representativas del mundo de la moda, el entretenimiento y el deporte. Kim
Kardashian y su
hermana, Khloé,
entonaron sus
vestidos en marfilGetty ImagesMichael Douglas










