"El comandante y jefe de la Primera Brigada de Reserva de campo y miembro del Secretariado Nacional del Frente Polisario, Lehbib Mohamed Abdelaziz, ha caído mártir este domingo en el campo del honor, junto a dos de sus compañeros de armas". De esta manera informaba la agencia saharaui Sáhara Press Service (SPS) el pasado domingo de un ataque producido por drones enviados por Marruecos en el frente de una guerra reabierta desde el año 2020. PublicidadSegún informó el Ministerio de Defensa Nacional saharaui, Abdelaziz "cayó mientras dirigía acciones combativas contra posiciones de las fuerzas de ocupación marroquíes en el muro militar de la vergüenza". La noticia ha generado un fuerte impacto en la sociedad saharaui y en la propia organización del Frente Polisario, según las fuentes consultadas por Público.No es la primera víctima desde que comenzaron los intercambios de ataques con Marruecos. Pero la de Lehbib tiene un simbolismo especial. En primer lugar porque es uno de los hijos del exsecretario general del Polisario y expresidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) Mohamed Abdelaziz, fallecido en 2016. El líder saharaui, padre del fallecido este domingo, se llegó a reunir tanto con José Luis Rodríguez Zapatero como con Mariano Rajoy y con José María Aznar cuando este ya no era presidente. Las fuentes saharauis consultadas definen a Lehbib como "el presente y el futuro" del pueblo saharaui. Con 37 años formaba parte, según las mismas fuentes, de la "generación del relevo" de los actuales mandatarios del Polisario comandados por Brahim Ghali. "Era una persona muy querida y muy formada", añaden desde su entorno. Nació en los campamentos de población refugiada saharaui en Tinduf, en Argelia. Allí viajó posteriormente para estudiar la carrera de Relaciones Internacionales. En 2011 se alistó en el Ejército de Liberación Popular Saharaui. Pasó por la administración militar como director de la Administración General del Ministerio de Defensa Nacional y miembro del Estado Mayor General. Más tarde asumió la Dirección Central de Formación. En 2024 fue nombrado jefe de la Primera Brigada de Campo. Ese mismo año, el XVI Congreso del Frente Polisario lo eligió miembro del Secretariado Nacional.PublicidadSu muerte ha llegado también a la política española. Varios dirigentes de los socios del PSOE han elevado la voz en las últimas horas. Incluso una ministra del propio Gobierno de Pedro Sánchez como Sira Rego ha condenado el ataque. "Rotunda condena al intolerable asesinato de tres miembros del Frente Polisario, un ataque de Marruecos hacia el pueblo saharaui y una violación del derecho internacional. El Sáhara Occidental tiene derecho a la autodeterminación", escribió Rego en la red Bluesky. La cuestión del Sáhara, especialmente desde el cambio de posición efectuado por Sánchez en 2022 con el respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos ha sido uno de los temas que más han tensionado a la coalición entre el PSOE y Unidas Podemos primero y Sumar después. Aparte de Rego otros dirigentes del espacio han alzado la voz. También desde IU, tanto el coordinador Antonio Maíllo como el diputado y portavoz Enrique Santiago consideran que este asesinato “supone una gravísima escalada por parte Marruecos contra el pueblo saharaui y su derecho a la libertad”, según señaló el primero. Al tiempo, Santiago incidió en que los máximos responsables marroquíes repiten así "las mismas técnicas de asesinatos selectivos mediante drones o misiles" que el régimen genocida de Israel puso en marcha hace años contra los dirigentes palestinos. PublicidadDesde Podemos, su secretaria general Ione Belarra escribió también otro mensaje al respecto. "El régimen de Marruecos acaba de asesinar brutalmente a tres dirigentes saharauis. Otro régimen que, tras Israel, se ampara en la impunidad para seguir cometiendo sus crímenes contra el pueblo saharaui. El Gobierno tiene que romper todas las relaciones con la dictadura marroquí", señaló en la red social X. Preguntas en el CongresoEn Más Madrid las diputadas Tesh Sidi y Alda Recas han registrado una pregunta parlamentaria en el Congreso dirigida al Gobierno. En ella se resalta que resulta especialmente llamativo que el Gobierno de España "haya condenado con contundencia ataques similares y ejecuciones producidas en otros conflictos internacionales, defendiendo el respeto al derecho internacional, la protección de la población civil y la necesidad de evitar nuevas escaladas bélicas, sin que hasta la fecha haya manifestado una posición igualmente clara ante este ataque".Además también recuerdan que "resulta incompatible este silencio" con la condena que sí realizó la Embajada de España en Rabat el pasado mes de mayo respecto a los ataques del Frente Polisario en Esmara. Entonces se lanzó el siguiente mensaje en redes sociales: "España condena el ataque en Esmara del 5 de mayo. España llama al respeto del alto el fuego y reitera su apoyo al proceso de negociación propuesto por la Resolución 2797 para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable apoyando los esfuerzos de diálogo y negociación". IU en aquel momento denunció la "parcialidad dañina" del Gobierno. Por todo ello, Sidi y Recas preguntan dos cuestiones al Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación: "¿Piensa el Gobierno emitir una condena pública de estos hechos en coherencia con las posiciones mantenidas con los ataques efectuados en mayo por el Frente Polisario en Esmara?"; "¿Qué actuaciones tiene previsto impulsar el Gobierno para promover el respeto del derecho internacional y el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui?". También EH Bildu, a través del diputado Jon Iñarritu ha registrado preguntas en el Congreso para el Gobierno. En una de ellas cuestiona al Ejecutivo si ha solicitado información oficial al Reino de Marruecos sobre estos hechos, su autoría y las circunstancias en las que se produjeron. "¿Qué gestiones ha realizado o piensa realizar el Gobierno ante Naciones Unidas, MINURSO y el Enviado Personal del Secretario General para evitar una nueva escalada militar en el Sáhara Occidental?", añade el diputado vasco. Desde EH Bildu se preguntan también si considera el Gobierno que el uso de drones y la reactivación de acciones militares en el Sáhara Occidental son compatibles con los esfuerzos internacionales para alcanzar una solución justa, duradera y conforme al derecho internacional que garantice el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Por último, Iñarritu recuerda la responsabilidad histórica y política del Estado español como antigua potencia colonial y administradora del Sáhara Occidental. En este sentido pregunta sobre qué papel pretende desempeñar el Gobierno para contribuir activamente al cese de las hostilidades, a la reactivación del proceso político auspiciado por Naciones Unidas y a una solución que garantice el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. PublicidadDesde Moncloa, la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, no quiso entrar a valorar, ni mucho menos condenar, el ataque marroquí. A preguntas de Público durante la rueda de prensa ofrecida tras el Consejo de Ministros se limitó a contestar que tenía que ser "muy prudente" porque no se conocía la "información oficial". "Prudencia en todo caso y lo que sí hago es respaldar la posición de Naciones Unidas. El secretario general ha tenido una persona enviada al territorio y esa es la posición de España", añadió. En el Ministerio de Exteriores dirigido por José Manuel Albares, las fuentes oficiales consultadas por este medio se limitan a trasladar su respuesta a lo apuntado de manera pública por Saiz. Mientras tanto, el representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, afirma a este medio que mediante los numerosos ataques que realiza Marruecos, este país pone de manifiesto "su nula predisposición a la resolución del conflicto". "Sin embargo, cada vez que se producen, el Gobierno de España demuestra, si cabe, de manera todavía más notoria, los dobles estándares con los que rige actualmente su política exterior", añade Arabi. PublicidadPara el dirigente saharaui, el Ejecutivo español "solamente cuestiona, investiga y condena los acontecimientos cuando son producidos por una de las partes". Arabi señala que cuando las víctimas son saharauis, "el silencio se vuelve ensordecedor". El representante saharaui recuerda que este ataque coincide con la visita del Enviado Especial del Secretario General de Naciones Unidas, Steffan de Mistura, mencionado por Saiz, a los campamentos de población refugiada saharaui. De Mistura se reunió este lunes con Gali. Durante el encuentro, el mandatario saharaui reafirmó al enviado de la ONU "el pleno respaldo de la parte saharaui a los esfuerzos que lidera en nombre del Secretario General para alcanzar una solución pacífica, justa y definitiva", según informó la agencia de noticias SPS. El líder saharaui enfatizó que dicha solución debe basarse "en el respeto absoluto al derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y a elegir su futuro con total libertad y democracia, de conformidad con las resoluciones de la ONU y los principios de la legalidad internacional". Este ataque llega también en un contexto en el que la administración de Donald Trump ha pretendido impulsar una hoja de ruta para la resolución del conflicto junto a la ONU. Madrid acogió una primera reunión en febrero con la presencia de Argelia, Marruecos, el Polisario, EEUU y Naciones Unidas. Posteriormente ha habido también contactos en territorio estadounidense aunque no han trascendido más avances. PublicidadUna sucesión de ataques cruzados desde hace años El origen del ataque de este fin de semana se fecha en noviembre de 2020. Marruecos y el Frente Polisario pactaron un alto al fuego, supervisado por la ONU, en el año 1991. Todo cambió por una serie de sucesos que se desencadenaron en la zona de Guerguerat, que comunica el Sáhara Occidental con Mauritania. Por allí llevaba años Marruecos construyendo una carretera en una zona denominada como "de separación" por la ONU en los acuerdos firmados 30 años antes. Es decir, un lugar donde ninguna de las partes puede actuar. En octubre de 2020 un nutrido grupo de activistas saharauis decidió bloquear el paso por esta carretera para denunciar la actuación marroquí. Tras varios días de tensiones los saharauis denunciaron que se habían desplegado en el terreno fuerzas militares marroquíes y que además se trataron de abrir brechas por el muro que divide el territorio en dos. Esos movimientos fueron considerador por el Polisario como una ruptura del alto el fuego por lo que la organización saharaui decretó el estado de guerra. Desde entonces se han producido una serie de ataques aéreos de baja intensidad. Marruecos ha evitado en todo momento reconocer la situación de guerra y solo ha reconocido de manera muy puntual varias bajas militares como las seis que se produjeron en 2021. Por parte saharaui se han estimado en más de 160 personas muertas desde hace seis años, según los datos de la Oficina Saharaui de Coordinación de las Actividades relativas a las Minas. También señalan que entre las personas atacadas por drones se encuentran civiles mauritanos o argelinos. En todo caso no hay informes independientes que determinen con exactitud las víctimas.