A las puertas del Mundial de fútbol, Estados Unidos ha puesto la mira en los influencers extranjeros. Las autoridades migratorias han advertido que quienes ingresen al país con una visa de turista no pueden utilizar su estancia para producir contenido destinado a generar ingresos económicos en YouTube, TikTok, Facebook u otras plataformas, una práctica que durante años ha sido habitual entre creadores digitales de todo el mundo. El mensaje llega en un momento crítico: en vísperas de uno de los acontecimientos deportivos más importantes del planeta, que atraerá a cientos de influencers dispuestos a documentar la experiencia para millones de seguidores. No está claro cuál sería el impacto de estas nuevas restricciones anunciadas por la Administración de Donald Trump. A la fecha se desconoce si ya las han aplicado.“Tener como único propósito de la visita la creación de contenido (como influencer), generando así ganancias provenientes de Estados Unidos mientras se está en el país, se considera trabajo y requiere la visa correspondiente”, señala una declaración conjunta de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y del Departamento de Seguridad Nacional de EE UU enviada a EL PAÍS. “Las personas que ingresan a Estados Unidos bajo un programa de visitantes y perciben ingresos de una fuente estadounidense estarían infringiendo las condiciones de su estatus de admisión”, agrega el comunicado.La visa de turista (B-2) permite ingresar a Estados Unidos por motivos de ocio, vacaciones, visitas familiares o tratamientos médicos, pero prohíbe llevar a cabo actividades laborales o percibir ingresos derivados de un trabajo efectuado en territorio estadounidense. Tampoco autoriza permanecer más allá del tiempo concedido por las autoridades. El incumplimiento de estas condiciones puede derivar en la cancelación de la visa, la deportación y restricciones para futuros viajes al país.Para los creadores de contenido, una de las alternativas es la visa O-1, destinada a personas con habilidades extraordinarias en áreas como las artes, los negocios, la ciencia o el deporte. Este visado permite, bajo determinadas condiciones, desarrollar actividades profesionales remuneradas, incluidas colaboraciones con marcas, giras promocionales y la producción de contenido con fines comerciales.Una fuente gubernamental aseguró a EL PAÍS que la Administración de Trump prevé endurecer las inspecciones en aeropuertos y garitas fronterizas sobre los influencers mexicanos y de otros países que se valen de un visado turístico para “trabajar” y generar grandes ganancias. La fuente, que pidió el anonimato por no estar autorizada para hablar públicamente, afirmó que el objetivo es “proteger los empleos de los estadounidenses”.“Sus propios videos los delatan”, aseguró. La referencia apunta a decenas de creadores extranjeros que incluso han documentado cómo obtuvieron una visa en una embajada estadounidense y después viajaron a distintas ciudades de este país para grabar contenido para sus canales de YouTube y plataformas digitales. Esta actividad es capaz de generar ingresos millonarios y algunos influencers tienen audiencias mayores a las de medios tradicionales, gracias al auge de plataformas como YouTube y TikTok. Los más populares obtienen ganancias adicionales mediante publicidad, patrocinios, acuerdos con marcas y por apoyar campañas políticas. Meta, propietaria de Instagram y Facebook, así como YouTube y TikTok, no respondió a las solicitudes de comentarios sobre las nuevas medidas anunciadas. El Mundial de la FIFA promete convertirse en uno de los fenómenos digitales del año y representa una oportunidad de oro para los creadores digitales. En Estados Unidos se jugarán 78 de los 104 partidos del torneo, repartidos entre sedes como Los Ángeles, Nueva York, Miami, Dallas, Houston, Seattle, Atlanta y San Francisco.Los influencers expulsados Las alarmas se encendieron en la Administración de Trump, según la fuente consultada por este medio, tras la detención de Khaby Lame, una de las mayores estrellas de TikTok y uno de los creadores digitales más seguidos del mundo, con más de 160 millones de seguidores en la plataforma. El influencer senegalés-italiano fue arrestado en Las Vegas, Nevada, en junio de 2025 por permanecer en EE UU después de que expirara el periodo autorizado de su visa. Más tarde fue liberado y abandonó voluntariamente el país para evitar una orden formal de deportación, una sanción que le habría impedido regresar durante varios años. Lame, de 26 años, alcanzó fama mundial durante la pandemia gracias a sus videos mudos y a sus características expresiones faciales.Otro caso que atrajo la atención de las autoridades fue el del venezolano Leonel Moreno, conocido en redes sociales como el “influencer migrante”. El joven quedó en la mira del Gobierno después de publicar videos en TikTok en los que presuntamente alentaba conductas ilegales, como ocupar viviendas abandonadas y aprovecharse de programas de asistencia pública. Moreno tenía un caso de asilo abierto, pero dejó de presentarse a las citas obligatorias de supervisión ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “No crucé el Río Grande para trabajar como un esclavo”, afirmó en uno de sus videos, mientras exhibía billetes de 100 dólares que, según él, provenían de programas de ayuda gubernamental. Las autoridades lo deportaron en marzo de 2025.Para Vance Owen, abogado especializado en la industria del entretenimiento en Los Ángeles, estas medidas migratorias todavía dejan interrogantes sobre su alcance y aplicación. Al final de cuentas, lo que preocupa al Gobierno es la evasión fiscal, considera el litigante. “La tecnología avanza más rápido que las leyes y quizás estamos viendo una situación en la cual las leyes de impuestos, las leyes federales, se están acoplando a esta nueva situación de los influencers porque ellos no existían antes del internet. Es algo nuevo y algunas leyes fiscales tienen 100 años o más. Estamos viendo un choque entre la tecnología y leyes antiguas”.A Owen le inquieta saber cómo aplicarían estas nuevas regulaciones, pues considera que el internet es un campo libre. “¿Cómo puede un país ponerle una rienda a un negocio que es global? Tengo más preguntas que respuestas”, dice. El abogado cree que quizás haya excepciones si, por ejemplo, un turista graba un video en New Orleans que se vuelve viral y así comienza a sumar millones de seguidores en las redes sociales. “No violaría la ley porque vino de buena fe, no era influencer y su fama nació de la nada”, explica. “Creo que están tratando de acoplar algo antiguo en algo nuevo y a veces ese zapato no le queda a ese pie”.
Estados Unidos advierte a los ‘influencers’ extranjeros antes del Mundial: es ilegal crear contenido con una visa de turista
Nuevas regulaciones del Gobierno de Trump exigen que los creadores de contenido extranjeros porten un visado que les permita trabajar legalmente en el país










