El nieto del golpista general Dávila reclamará este miércoles 9 de junio en los tribunales que el actual Paseo Altamira de Santander siga conservando el nombre de su abuelo que se puso a esta calle durante la dictadura franquista. Juan de Dios Ávila, también militar ya retirado, pretende que el juez anule el acuerdo del pleno de Santander del 24 de abril de 2025 sobre el cambio de denominación de una decena de calles, entre ellas la de su pariente.
La vista se celebra en los juzgados de Santander, la ciudad que ha tardado una década en cambiar 18 nombres de calles vinculados con el franquismo, cambio aprobado por el Ayuntamiento en 2015 y que no se ejecutó hasta el año pasado, a instancias de la Fiscalía de Memoria Democrática que exigió al Ayuntamiento que cumpliese su propio acuerdo.
Lo que pretende la demanda presentada en el Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 2 de Santander es que se anule el acuerdo municipal por “una indebida aplicación” de la Ley de Memoria Democrática. Madrid también borró la calle que dedicó la dictadura el general Dávila y su familia lo recurrió sin éxito en los tribunales “a la vista de los méritos criminales que se le atribuyen», subraya el fiscal de Memoria Democrática de Cantabria Carlos Yáñez.






