Casi un tercio de los estudiantes de Medicina se mueve de su ciudad para estudiar el grado de sus sueños y el 95% lo ha ha hecho con una nota media entre el 12 y 14 (lo máximo), cuatro puntos porcentuales más que hace una década. Pero estas cifras están llamadas a menguar en septiembre con la apertura de siete nuevas facultades de Medicina, tres públicas (más una nueva sede en Teruel) y tres privadas, con 477 plazas (un 5% más). Y a estas hay que sumar los puestos que amplíen en otros sitios que han echado a andar en los últimos años y que aumentan su oferta con tiento por la complejidad práctica de estos estudios. Este curso han impartido clase 36 facultades p´çublicas y 16 privadas.Pero el Informe de necesidad de médicos especialistas en España 2023-2035, que periódicamente actualiza el Ministerio de Sanidad, pone en cuestión la apertura de nuevas facultades. “Para el año inicial, 2023, el modelo estima un déficit global del 3,0% (5.874 médicos). El modelo prevé una reducción paulatina de este déficit debido al mayor incremento relativo de la oferta que de la demanda. En 2032 cambiará, según el modelo, la tendencia, hacia un ligero superávit de médicos especialistas. Aunque es el resultado de múltiples factores concomitantes, la dinámica demográfica y el incremento continuado de plazas de formación MIR [Médico Interno Residente]”.“El déficit de médicos en España en determinadas zonas geográficas y especialidades está claro. Ahora bien, hay que tener en cuenta que para formar a un médico que pueda trabajar en el mercado laboral hace falta entre 11 y 12 años”, explica Antonio Compañ, presidente de los decanos de las facultades de Medicina. “Esto quiere decir que, si ahora tenemos un déficit, es porque hace 10 o 12 años no se planificó como correspondía”. El también decano de la Universidad Miguel Hernández esgrime dos motivos: “La planificación, que se podría discutir cómo hacerla mejor, y un problema económico de partida. En 2011 se ofertaron menos plazas MIR que las que presumiblemente estaban previstas. Y eso sin tener en cuenta el incremento de la población”. “La demanda de los estudiantes de Medicina es alta, porque es una carrera prácticamente con derecho a trabajar seguro en los primeros años”, prosigue el decano, que es cirujano. “Eso hace que todas las comunidades autónomas, sean de un partido u otro, se hayan dedicado a crear facultades como si eso fuese la solución a una demanda de médicos”. Pero precisa: “Lo que no dicen es que esas nuevas facultades de Medicina van a graduar [en seis años] y luego tienen que aprobar el MIR y hacerlo. Hasta dentro de 11 años no saldrán”. El decano recuerda que está previsto que la mayor demanda de médicos en España sea el próximo año y “luego va a ir bajando, hasta que en el 2035 ya se graduarán más médicos que necesidades tiene el país”.Quienes apoyan la apertura de nuevas facultades, sin embargo, alegan que una población envejecida requiere de más cuidados médicos y también la atención a la salud mental. Y las previsiones demográficas pueden cambiar con la llegada de inmigrantes que aumenten el censo.El curso pasado hubo 9.497 plazas en primero de Medicina, un 21% más que una década antes (7.839). Con la diferencia, frente a la tónica general, de que la subida no solo se da en la privada —un 46%, con 746 puestos más que hace 10 años—, sino también en la pública, donde aumenta un 19%, con otros 912. Aunque en algunas públicas han menguado el número de plazas para no renunciar a la calidad, como la Complutense por falta de financiación autonómica.A las públicas se suman este curso otras tres facultades más una nueva sede en Teruel de la Universidad de Zaragoza. En Castilla y León, la Junta tomó la decisión salomónica de repartir las nuevas plazas entre Burgos (72) y León (80). La Rioja era la única autonomía sin Medicina, pero su universidad pública incluirá el grado este septiembre con 30 plazas. Toda universidad quiere ofertar el grado estrella, porque atrae a los mejores estudiantes, da prestigio y es polo de atracción de muchos fondos de investigación.Mientras, el Gobierno asturiano, en manos del PSOE e Izquierda Unida, ha esquivado los nuevos requisitos de creación de universidades para que la Universidad Europea abra un centro adscrito con Medicina en Gijón, renunciando finalmente a que sea un centro autónomo de Madrid. Y la Europea aspira a ofrecer también Medicina en Cáceres, pero ese campus tardará en aprobarse.700 plazas en CataluñaLas facultades privadas han crecido de 9 a 16 en una década y se amplían ahora con otras tres (dos facultades propiamente dichas y un centro adscrito). Cataluña prevé crear 700 nuevas plazas de Medicina en cinco años: de 1.333 puestos a 2.025 en el curso 2031/2032. Y en septiembre se suman a la oferta dos centros privados en Barcelona: CEU Abat Oliva (50 plazas) y Blanquerna de la Universidad Ramon Llull (120). Además, Vic tendrá 25 asientos más. Por el camino se ha quedado la propuesta de la Politécnica de Cataluña, pública, que va a ser reformulada. La Politécnica de Madrid va a abrir un campus de la salud y anunció en 2025 que invertirá para terminar ofertando Medicina.Hay centros adscritos a universidades privadas que también se suman a la oferta. El CEU San Pablo inaugura en Mallorca el Centro Universitario Beato Luis Belda con 55 plazas. Y competirá probablemente el curso que viene con la Universidad de Mallorca, aprobada el pasado abril y cuyo germen es un centro de Ciencias de la Salud.El Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina reconoce que entre el alumnado no hay consenso sobre si deberían aumentarse las plazas de Medicina en facultades ya existentes. De hacerlo, creen que hay que tener en cuenta “la capacidad hospitalaria de sus hospitales universitarios, las capacidades de contratación de profesorado especializado y la infraestructura de la propia facultad (aularios suficientes, etcétera)”. Y este órgano estudiantil solo es partidario de que se abran nuevas facultades públicas y “solo si van acompañadas de un aumento de las plazas MIR a seis años vista”. Desde 2018 se convocan más puestos MIR que médicos se gradúan para terminar con la bolsa de profesionales a la espera que se había creado. Compañ pone el ejemplo de la Comunidad Valenciana, de su autonomía. “Hicimos un estudio y vimos que se iban a jubilar 5.700 médicos entre 2024 y 2034 y en ese tiempo, sin crear más facultades, se iban a producir 8.570 médicos”. Por eso reclama un registro nacional: ”Llevamos esperando 15 años. ¿Cómo se va a hacer una planificación si no sabemos cuántos somos?“.