La ballena jorobada que permaneció semanas varada en la costa alemana y que tras una mediática y costosa operación de rescate fue devuelta al mar del Norte para morir poco después, será convertida en biocombustible, según confirmó este martes a EFE la empresa danesa Daka Denmark.

Un portavoz de la compañía corroboró la información que habían publicado antes los medios germanos, muchos de los cuales han seguido casi al minuto el destino del animal, bautizado como “Timmy”, incluso durante las dos semanas que su cadáver pasó flotando ante la costa danesa.

En la Unión Europea (UE) los desechos de origen animal se clasifican en tres categorías, de las cuales las ballenas entran en la categoría uno, correspondiente al nivel más alto de riesgo y sujeta a los requisitos de manejo y utilización más estrictos, explicó el portavoz.

“Para el material de la categoría uno, la grasa se puede usar para la producción de biodiésel, mientras que la harina resultante de la carne y los huesos se emplea como biocombustible para la recuperación de energía, por ejemplo en la producción de cemento”, detalló.

Los restos del cetáceo fueron retirados este lunes de la playa de la isla danesa de Anholt, incluidos algunos huesos que, según explicó un biólogo del Museo de Ciencias Naturales de Copenhague a la cadena TV2, serán trasladados a ese centro para ser exhibidos allí más adelante.