Actualizado Mi�rcoles,

junio

00:07Isabel D�az Ayuso y Jos� Luis Mart�nez-Almeida, presidenta de la Comunidad y alcalde de Madrid, caminaban abrazados sobre la misma alfombra roja que, instantes antes, hab�a conducido al Papa Le�n XIV hasta el avi�n que le llevaba a Barcelona. Remontaban esa gran pasarela sobre el asfalto de la Terminal 4 de Barajas con gesto de satisfacci�n. Tambi�n de alivio. Atr�s quedaba la tensi�n por los preparativos y, sobre todo, el frenes� de tres d�as siendo la sombra del Santo Padre, como anfitriones de una hist�rica visita pontificia que empez� a cristalizar a comienzos de a�o.Respiraba aliviado Almeida mientras la capital, tensionada como nunca antes en cuestiones de movilidad y seguridad, trataba de recuperar la normalidad. Porque sobre las costillas de la ciudad, sobre los hombros del Ayuntamiento, ha reca�do buena parte del peso de esa imborrable visita del Pont�fice. Principalmente, por esos cortes de tr�fico y ocupaciones de calzada que comenzaron el 21 de mayo. Con aquella advertencia casi apocal�ptica del propio regidor, recomendando el teletrabajo de forma generalizada. �Ha sido un �xito rotundo porque la ciudad ha transmitido una imagen extraordinaria�, sosten�an ayer en los pasillos de Cibeles. �Ha sido un hito para la ciudad y el alcalde est� muy orgulloso por el esfuerzo de todos�, a�ad�an.Mientras se desmontaban algunas de las estructuras del paseo de la Castellana e incluso el propio escenario de Cibeles, donde el Papa celebr� la imborrable misa del Corpus, el Consistorio, cuyo ic�nico edificio fue transformado a la carrera en una suerte de catedral, sacaba pecho por el operativo. Y lo hac�a agradeciendo el papel de la ciudadan�a, con datos en la mano. Como esa disminuci�n de hasta un 36% del tr�fico en el momento de mayor impacto, gracias a la reducci�n de los desplazamientos y al teletrabajo recomendado.En los seis d�as de gratuidad, entre el 3 y el 9 de junio, cerca de 8,5 millones de personas utilizaron los autobuses de la EMT. Y las bicicletas de Bicimad alcanzaron su mayor protagonismo, superando por primera vez los 80.000 usuarios diarios, lo que supone un crecimiento superior al 50%.�Vamos sumando eventos y retos. El primero fue la COP, en 2019; despu�s vino la cumbre de la OTAN (2022) y tantos otros acontecimientos, muchos de ellos culturales, que se han desarrollado en la ciudad. El �ltimo y m�s importante, el de la visita del Papa�, subrayaba ayer el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, �nica voz municipal de peso que se pronunci� tras el paso de Le�n XIV por la capital. Por el motivo que fuera, mientras la Comunidad, concretamente Ayuso, celebraba una rueda de prensa a modo de balance en la Real Casa de Correos, el Ayuntamiento pospon�a oficialmente sus conclusiones, acompa�adas de datos concretos, hasta hoy. En cualquier caso, result� un test perfecto para eventos futuros del calibre de la F�rmula 1 y, sobre todo, del Mundial de f�tbol de 2030 donde Madrid puede albergar tanto el centro internacional de prensa como la final.Lo cierto es que la capital, epicentro de la fiesta religiosa, con un pu�ado de desplazamientos del Pont�fice y otros altos cargos por la ciudad, soport� las exigencias de un desaf�o sin precedentes, salpimentado adem�s con dos noches de un Metropolitano hasta la bandera por los conciertos de Bad Bunny y con una plaza de Las Ventas que apuraba los �ltimos sorbos de la Feria de San Isidro. �La pr�xima visita espero que podamos subir al Papa al telef�rico�, bromeaba Carabante en Ifema durante la presentaci�n de la nueva cabina del propio telef�rico. �Ha sido bendecido porque el Papa ha bendecido a todos los madrile�os�, a�ad�a entre risas.Y es que, ayer, en medio de ese periodo de an�lisis y reflexi�n, el Ayuntamiento volv�a, poco a poco, a respirar con normalidad. Tambi�n en la Comunidad: �La ciudad ha vuelto pr�cticamente a la normalidad�, anunciaba Ayuso cuando Le�n XIV todav�a no hab�a aterrizado en Barcelona. Las grandes v�as, el transporte p�blico y los servicios retoman la normalidad en tiempo r�cord tras un despliegue sin precedentes en democracia. �Hemos tenido que usar hasta las vallas de la Vuelta Ciclista�, cuentan en Sol para ilustrar la inmensidad de kil�metros cuadrados tomados por la multitud durante tres d�as.Los primeros datos de movilidad muestran que el efecto Le�n ha sido colosal: durante la visita se registraron 5,6 millones de viajes en Metro, con picos de hasta el 200% en horas concretas en algunas estaciones cr�ticas como Nuevos Ministerios, por donde el s�bado pasaron m�s de 55.000 personas. Por Goya, en el eje de la calle Alcal�, circularon 30.000 personas el domingo en el marco de la gran misa en Cibeles, y ese mismo d�a, en el lado contrario de la Castellana, en Alonso Mart�nez, se registr� el paso de 20.000 usuarios. Adem�s, el nuevo sistema de pago directo con tarjeta de cr�dito en los tornos de Metro, estrenado espec�ficamente para la visita papal, lo han empleado ya m�s de 85.000 pasajeros.Ayuso ha destacado adem�s en las �ltimas horas el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado -con varias menciones concretas a la Secretar�a de Estado de Interior- y destac� el �xito del protocolo de Emergencias madrile�o: m�s de 560 profesionales sanitarios velaron cada d�a por el correcto funcionamiento de cada acto, con refuerzos in�ditos en el 112, m�dicos, enfermeros, coordinadores y psic�logos.