Lima (EFE).- El empate técnico que se mantiene en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú entre el izquierdista Roberto Sánchez y la derechista Keiko Fujimori se resolverá por unos miles de votos provenientes del extranjero, de las comunidades más aisladas del país y del millar de actas que han sido impugnadas.

Con el 96,23 % del escrutinio, Sánchez aventaja levemente a la hija y heredera política del exmandatario de Alberto Fujimori con un 50,10 % frente al 49,89 % de su candidata.

Hasta el momento, hay unas 1.945 actas pendientes, de las cuales 250 corresponden a votos dentro del país y 1.695 son actas del extranjero, y además hay 1.550 que tendrán que revisarlas dichos jurados especiales.

En esta segunda vuelta presidencial las actas del extranjero han tenido que viajar en avión para ser escrutadas en Perú, un cambio que está haciendo el proceso más lento, pues un gran porcentaje ni siquiera ha llegado al país andino.

1. Comunidades alejadas