No se enfadeAnboto es la etarra ejemplar; Txapote, el diablo. Pero es curioso: cuando los jueces y las v�ctimas les preguntan, ambos responden exactamente igualLa ex jefa de ETA 'Anboto', saliendo de la c�rcel, en marzo.EFEActualizado Mi�rcoles,
junio
00:29Audio generado con IADos viejos dirigentes de ETA encarnan hoy los dos caminos que han emprendido los presos de la organizaci�n.Uno es Xabier Garc�a Gaztelu, alias Txapote: el minoritario esp�cimen del ala dura que no ha querido pasar por el aro de PSOE/Bildu, que impugna el viraje estrat�gico de Otegi y critica los pactos con la Fiscal�a del Estado opresor. Su hermoso y mayoritario reverso es Mar�a Soledad Iparragirre, Anboto. A ella el Gobierno vasco la presenta como ejemplar. La raz�n: ha participado en su programa de �justicia restaurativa� y ha escrito una carta a sus v�ctimas que justifica su salida escalonada de la c�rcel, aunque la Justicia ha frenado la operaci�n.La carta de Anboto, de enero, fue un hito. Un giro esperanzador. Dice as�: �Quiero, mediante este escrito, expresar y definir claramente mi actual posicionamiento en cuanto a los hechos por los que cumplo condena. Por ello realizado este escrito, para que conste a todos los efectos. Como ya he manifestado en diversas ocasiones, tanto por escrito como oralmente, asumo la total responsabilidad de los hechos por los que he sido condenada. En cuanto a las consecuencias que mis actos ocasionaron quiero manifestar que reconozco el dolor causado y tengo total consciencia de ello. En este escrito quiero mostrar mi pesar especialmente a las personas que sufrieron directamente las consecuencias y que cito seguidamente, as� como a sus allegados: Estanislao Gal�ndez Llano, Antonio Ligero Hez, Rafael Mucientes Sanz, Luciano Cortizo Pasara [el segundo apellido se lee mal y es err�neo; el correcto es Alonso], Rafael Leiva Loro, Domingo Duran Diaz [Dur�n D�ez] y Jos� Mar�a Aguirre Larraona. Quiero manifestar igualmente que aunque las consecuencias de los hechos por los que he sido condenada son irreversibles, siento pesar por ello y pienso que ojal� no hubieran sucedido. (...). Atentamente, en el CP Gipuzkoa, a 26 enero 2026, Maria Soledad Iparragirre Guenetxea�.Y su firma final.Pues bien: ayer Anboto estaba citada a declarar como imputada por ordenar el ataque a la casa cuartel de Santa Pola en 2002. ETA mat� all� a una ni�a de seis a�os que se llamaba Silvia Mart�nez, y a Cecilio Gallego, un hombre de 57. El juez quer�a esclarecer aquel atentado, pero Anboto, atentamente, se neg� a responder. Y es curioso, porque lo mismo hizo ayer el diab�lico Txapote, investigado por el asesinato del coronel Pedro Antonio Blanco dos a�os antes: callar.Si cuando los jueces y las v�ctimas preguntan, la etarra buena act�a igual que el etarra malo, cabe preguntarse para qu� sirven exactamente esas cartas. O, mejor dicho, a qui�n.









