El AH-64 Apache combatió en Panamá, en la guerra del Golfo, en Irak y en Afganistán. En más de tres meses de guerra con Irán, ninguno había caído. En la noche del lunes, uno se precipitó cerca de las costas de Omán mientras patrullaba el estrecho de Ormuz; sus dos tripulantes fueron rescatados con vida en menos de dos horas. Trump atribuyó la caída a fuego iraní y prometió una respuesta. El Comando Central (CENTCOM) confirmó el accidente y señaló que las causas permanecen bajo investigación. Cuando el 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña de ataques contra instalaciones militares iraníes, las bajas aéreas comenzaron a acumularse desde el principio. Las fuerzas iraníes derribaron unos 30 drones no tripulados MQ-9 Reaper. En marzo, tres cazas F-15E Strike Eagle fueron derribados por el fuego de sus propios aliados: las defensas antiaéreas de Kuwait. En abril, otro F-15E fue derribado sobre territorio iraní; uno de sus pilotos fue rescatado en una operación que movilizó centenares de efectivos y docenas de aeronaves. El Apache sobre Ormuz sería la primera aeronave de ese tipo perdida en el conflicto.PUBLICIDADEl AH-64 es un producto directo de la Guerra Fría. A principios de los años setenta, el Ejército estadounidense buscaba un sustituto del AH-1 Cobra capaz de detener un hipotético avance masivo de carros de combate soviéticos de blindados en Europa central. Hughes Helicopters desarrolló el prototipo, que voló por primera vez el 30 de septiembre de 1975. La producción pasó a McDonnell Douglas, más tarde absorbida por Boeing, que entregó la primera unidad al Ejército en 1984. A lo largo de cinco variantes principales se fabricaron más de 2.875 unidades, hoy operadas por más de doce países, entre ellos Reino Unido, Israel, India y Arabia Saudita.Un helicóptero de ataque holandés Boeing AH-64 Apache opera en la exhibición de combate durante el día de prensa del ejercicio militar Aurora 26 en el campo de entrenamiento de Revingehed, en las afueras de Lund, Suecia, el 29 de abril de 2026