La lista de dispositivos capaces de ejecutar videojuegos clásicos acaba de sumar un integrante inesperado.
El desarrollador Dante D.
Leoncini consiguió llevar Half-Life, el histórico juego de disparos de Valve lanzado en 1998, a un Nokia N95, uno de los teléfonos más emblemáticos de 2007.
Lo más llamativo es que el título funciona a unos estables 30 fotogramas por segundo, una cifra notable para un dispositivo con casi dos décadas de antigüedad.
El programador dio a conocer el proyecto a través de sus redes sociales, donde compartió varios videos mostrando el funcionamiento del juego en el teléfono móvil.






