Nati Jota y Paulo Kablan se sometieron al gran desafío de entrevistar a Nahir Galarza en la unidad penitenciaria de Paraná, donde cumple su condena a prisión perpetua.
En una transmisión para Olga, conversaron sobre cómo es su vida en la cárcel y cómo mantiene sus vínculos con el afuera pero, sobre todo, sobre su relación con la víctima Fernando Pastorizzo.
Frente a esto, el periodista admitió que se llevó varias sorpresas con las declaraciones: “Es una nota, debo reconocer, muy difícil porque es un personaje que es zigzagueante. Tiene el cassette puesto desde el principio, es siempre el mismo: ‘yo no fui’, ‘me obligaron a firmar’. Arranca con esa postura y termina diciendo sola ‘fui yo’. Pero en el medio hay un zigzagueo argumental. Va diciendo una cosa y después otra, pero con el mismo tono y la misma credibilidad en el relato".
“No le cambia nada la cara cuando dice A y después dice B, aunque sea totalmente lo contrario", acotó por su parte la conductora de Sería Increíble.
Además, Jota quiso hacer referencia a las críticas sobre que no estaba preparada para la entrevista: "Reconozco que se generó cierta tensión, pero creo que una cosa es preparar una entrevista y otra muy distinta es hacerla. Cuando estás ahí, te encontrás con situaciones que tenés que resolver sobre la marcha. Y frente a respuestas tan zigzagueantes, elegí sumar un poco de tensión e ir más a fondo porque, si no repreguntaba, pasaba por arriba de los temas y no íbamos a llegar a ninguna declaración".











