FOTO DE ARCHIVO: El nuevo Jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Eyal Zamir, visita el Muro de los Lamentos, el lugar de oración más sagrado del judaísmo, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el 5 de marzo de 2025. REUTERS/Ronen Zvulun. El jefe del Estado Mayor del Ejército de Israel, el teniente general Eyal Zamir, advirtió este martes que el ataque ejecutado el domingo contra Irán fue solo un anticipo de lo que podría venir. “El ataque que llevamos a cabo en Irán fue una preparación para un golpe mucho más significativo y poderoso. Estamos preparados para regresar y asestar otro ataque severo y de gran alcance contra Irán”, declaró Zamir durante una visita a un centro de entrenamiento militar, según un comunicado del Ejército israelí. La advertencia representa la señal más explícita hasta la fecha de que Tel Aviv no considera cerrado el frente con Teherán.Zamir precisó también que las operaciones en el sur del Líbano continuarán, en abierto desafío a las amenazas iraníes de represalia. El militar mencionó las acciones en la zona de Beaufort —fortaleza medieval reconvertida en posición estratégica— donde las tropas desmantelan lo que describió como “una importante instalación subterránea que Hezbollah utilizaba como base de tiro y centro de mando para dirigir operaciones de combate”.PUBLICIDADEl intercambio del fin de semana tuvo su detonante en los ataques israelíes contra los suburbios del sur de Beirut. Irán utilizó esos bombardeos como justificación para lanzar el lunes misiles contra territorio israelí. Israel respondió con ataques propios, dando inicio a un intercambio de fuego de pocas horas que se detuvo tras la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, quien exigió en Truth Social que ambas partes “dejen de disparar de inmediato”. Trump había intentado frenar la respuesta israelí desde el domingo, pero sus llamados tardaron en surtir efecto: Israel ignoró las advertencias, lanzó sus propios bombardeos y Teherán replicó con una segunda oleada.FOTO DE ARCHIVO-Un edificio residencial dañado por un ataque el 4 de marzo, en Teherán, Irán. 14 de abril de 2026