Este mes está programada la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), y desde Estados Unidos y sus países “aliados” en la región, ya están preparando una moción para remover al surinamés Albert Ramdin, el secretario general que asumió el cargo recién en mayo de 2025. Esto, en medio de una crisis que implicó a su asistente y al embajador de Washington en la organización.El punto más álgido del conflicto habría tenido lugar en el despacho de Ramdin en la OEA, el 21 de mayo, donde se reunió y discutió “en términos poco diplomáticos” con Lee Rizzuto, el embajador estadounidense ante el organismo. Incluso, frente a las amenazas de este último, Ramdin habría asegurado responder “a Marco Rubio”, el jefe de la diplomacia estadounidense, en lo que fue considerado una falta de respeto a los Estados miembros de la organización.De momento, Infobae señala que Estados Unidos cuenta con 12 votos, en miras a los 23 que necesita para remover a Ramdin del cargo. Xaviera Jessurun, exjefa de Gabinete en la Secretaría General de la OEA. Albert Randim fue elegido en 2025 como el secretario general de la OEA; habiendo sido previamente canciller de su país natal, Surinam. Desde entonces, trabajaba con su principal asistente de confianza, Xaviera Jessurun, que ha colaborado con él desde hace años.El problema en la OEA comenzó hace un par de meses, cuando Ramdin decidió nombrar a Jessurun como jefa de Gabinete. Esto, ignorando que el 2 de febrero de 2025, ya antes de que Randim fuera secretario general, Jessurun había sido imputada por corrupción, fraudes y blanqueo de capitales frente a la justicia en Surinam. Junto con eso, el país sudamericano canceló el pasaporte diplomático de Jessurun, lo que no evitó que su jefe la designara para analizar la privatización de la compañía de aviación del país.Ramdin llegó a defender su decisión de poner a Jessurun en un puesto más alto, el de Jefa de Gabinete, pero la decisión terminó siendo cuestionada por Washington. La administración Trump redactó un memorándum en que describían la protección política a Ramdin a quien era su mano derecha.Lee Rizzuto, embajador de Estados Unidos en la OEA. El memorándum dio cuenta de las acusaciones judiciales contra Jessurun, y se refirió a la situación como un “cuento de advertencia de nepotismo, imprudencia fiscal y flagrante falta de respeto por los Estados miembros”. “Llamar a Jessurun ‘poco calificada’ para una de las posiciones más poderosas en la diplomacia del hemisferio occidental es un cortés eufemismo. Antes de esto, su currículum presentaba un período como asistente en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Surinam. Ella no poseía ni la experiencia diplomática de alto nivel ni la permanencia institucional típicamente requeridas para manejar los complejos intereses geopolíticos de 32 Estados miembros”, completó el documento, cuestionando así el “meteórico” ascenso de Jessurun.Con esto, el conflicto estaba servido, y el secretario general de la OEA decidió convocar a su oficina a Lee Rizzuto, el embajador de Washington en la organización. Esto ocurrió el 21 de mayo, y nada salió bien en esa reunión. “Ramdin lo esperaba en su despacho junto a Jessurun, que no se inmutó cuando el amigo personal de Donald Trump ratificó que el memo publicado por Infobae era cierto. Durante el cónclave, Ramdin y Rizzuto discutieron durante 20 minutos, y la conversación fue más allá de los cánones diplomáticos”, detalló al respecto el medio argentino.Albert Ramdin, secretario general de la OEA. Foto: Andrés Pérez/La Tercera