La hija de la infanta Elena, Victoria Federica, se ha convertido en uno de los miembros de la familia más presentes durante la visita papal a España. De hecho, ayer compartió con el Papa un encuentro más privado en la Nunciatura Apostólica, junto a su madre, la infanta Elena, su tía, la infanta Cristina, y sus primos Pablo y Miguel Urdangarin. Durante la reunión, el Papa tuvo ocasión de hablar con ellos e incluso les entregó varios rosarios bendecidos como recuerdo.Horas después, Victoria acudió al Santiago Bernabéu para participar en el encuentro que el Papa León XIV mantuvo con miles de fieles. A la salida del estadio, la sobrina del rey Felipe VI declaró: “Ha sido súper guay”.En la segunda cita su indumentaria era más relajada, pero en la primera llevaba ayer un traje negro de seda y lana con un bolso Dior Cigalede de cuero negro y unos zapatos Dior Whisper de satén negro, tal y como ha informado la propia oficina de la firma en España.La relación de la hija de la Infanta con el mundo de la moda es sobradamente conocido, pues es una presencia habitual en los desfiles de París y ejerce como influencer desde su propio perfil en redes. Es algo que lleva en la sangre: su padre fue en tiempos asesor para Louis Vuitton y su sentido del estilo, que tanto influenció al fondo de armario de Elena, se hizo célebre durante los años en los que el matrimonio convivió.En los últimos tiempos, la propia Iglesia ha empezado a tener una relación más fluida con el mundo de la moda y el gran lujo, como se pudo ver en la misa inaugural de la catedral de Notre Dame, donde las casullas del clero fueron diseñadas por Jean-Charles de Castelbajac.