Israel ha mantenido este martes su ofensiva contra la milicia chií y proiraní Hezbolá en Líbano pese a que Irán advirtió la víspera de que eso comportaría represalias contra territorio israelí. La campaña militar ha causado al menos 29 muertos desde la noche del lunes, según el Ministerio de Sanidad libanés. Desde marzo, cuando la guerra abierta volvió a Líbano, las autoridades han contabilizado 3.666 víctimas mortales.Las tropas israelíes están centrando buena parte del fuego en Tiro, la mayor ciudad del sur de Líbano, con cerca de 200.000 habitantes, incluidos refugiados palestinos y sirios. Las imágenes muestran fuertes bombardeos contra edificios residenciales, y allí se han registrado al menos 13 víctimas mortales y decenas de heridos. El ejército israelí ha reiterado a primera hora la orden de desalojo con la que obliga a los residentes de Tiro y sus aledaños a huir hacia el norte.A diferencia de las órdenes anteriores, la nota del portavoz militar en árabe, Avichay Adraee, exige esta vez también el vaciamiento del barrio de mayoría cristiana de la ciudad, que hasta ahora había permanecido al margen de los llamamientos al desalojo. “Tras la actividad de operativos de Hezbolá en el barrio cristiano, el ejército de Israel se ve obligado a actuar contra sus actividades terroristas en esa zona próximamente”, ha avisado Adraee. El denso barrio al que se refiere, en una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO —es una de las urbes de población permanente más antiguas del mundo—, es un conjunto de callejones con casas antiguas, iglesias, hoteles y restaurantes frente al mar. Desde la semana pasada, el ejército israelí sostiene que milicianos de la organización chií operan desde el lugar, pero no ha aportado pruebas que lo demuestren. Como el resto de la ciudad, el barrio cristiano acoge a personas expulsadas por los bombardeos israelíes más al sur. La nueva orden de desalojo ha provocado la huida de numerosos vecinos, engrosando las cifras de desplazamientos forzosos en Líbano: más de 1,4 millones de personas, una cuarta parte de la población nacional, han tenido que abandonar sus hogares por la ofensiva de Israel, según las autoridades libanesas.El lunes, el Gobierno israelí de Benjamín Netanyahu advirtió de que la guerra contra Hezbolá no había terminado. Desdeñaba así las amenazas de Irán, que había prometido atacar territorio israelí —como así hizo el domingo— por cada golpe lanzado contra Hezbolá, su aliado en Líbano. “Cualquier intento iraní de vincular a Líbano con Irán y atacar a Israel se encontrará con una fuerte respuesta”, avisó el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, poco después de que Estados Unidos exigiera a ambos países poner fin al fuego cruzado. La circunscripción de los ataques israelíes al sur y al este de Líbano devuelve el conflicto con Hezbolá —que este martes ha reivindicado cuatro ataques contra las tropas de Israel instaladas en alguna de las 68 aldeas ocupadas— al sangriento período que atraviesa desde el 17 de abril. Ese día entró en vigor un supuesto alto el fuego entre los Gobiernos de Líbano e Israel que se construyó a las espaldas del movimiento islamista y que Netanyahu nunca ha respetado salvo en la prohibición de bombardear el centro de Beirut.La Administración de Donald Trump auspicia la continuación de ese proceso diplomático y el 22 de junio se prevé que se retomen las negociaciones para intentar dar solidez a la tregua, aunque el pronóstico es incierto. Hezbolá asegura que no se desarmará mientras exista una ocupación militar sobre el país, e Israel insiste en que permanecerá en la zona mientras la milicia constituya una amenaza. La ofensiva contra Tiro ha empezado en realidad antes de que entrara en vigor la última orden de desalojo, con al menos cuatro bombardeos registrados sin previo aviso contra un distrito popular y residencial. Algunas ambulancias se han presentado en el lugar, pese a que Israel viene exigiendo a distintas organizaciones de rescatistas que huyan hacia el norte. La semana pasada, los equipos locales de Defensa Civil movieron su base hacia Sidón, fuera del territorio que Israel considera “zona de combate” y que por ello obliga a desalojar (y que ya representa un 14% de todo Líbano).Cruce de fronteraEn un incidente todavía por esclarecer, el ejército israelí ha informado de que sus soldados han “eliminado” en suelo de Israel a un “terrorista” que supuestamente cruzó la frontera desde Líbano. Según la nota castrense, el individuo, al que no vinculan con ninguna organización, “abrió fuego contra los soldados que operaban en la zona” antes de ser abatido.Mientras el ejército lleva a cabo “búsquedas” en el área, el Consejo Regional del Alta Galilea ha señalado en un comunicado de que el incidente tuvo lugar cerca de la comunidad de Misgav Am, y que se ha pedido a los residentes “que se queden en sus casas y sigan las instrucciones del ejército”.