La principal motivación, explica, es el valor que estos objetos pueden alcanzar con el paso del tiempo.Publicidad9 de junio, 2026 - 08h49José Bravo comenzó a coleccionar monedas hace apenas dos años, pero desde entonces procura adquirir cada pieza conmemorativa que emite el Banco Central del Ecuador. Por eso, cuando se anunció la moneda dedicada a la clasificación de la Tricolor al Mundial de 2026, no dudó en buscar la forma de conseguirla.La principal motivación, explica, es el valor que estos objetos pueden alcanzar con el paso del tiempo. Considera que los metales preciosos tienden a revalorizarse y que las emisiones limitadas representan una oportunidad para quienes practican la numismática.“La inflación hace que el dinero valga menos cada año, mientras que la plata y el oro suelen aumentar su valor. Además, esta moneda tiene una cantidad limitada de unidades, y eso fue lo que me motivó a comprarla”, comentó.PublicidadAunque reconoce que no es un seguidor constante del fútbol, la clasificación de Ecuador también influyó en su decisión. Señala que se trata de una edición especial que quedará como recuerdo de un momento importante para el país.“Tenemos grandes jugadores y siento que Ecuador puede llegar lejos. Más allá de eso, es una edición histórica y es bonito conservar ese recuerdo”, manifestó.Diferencias con ediciones anterioresBravo relató que esta no es la primera vez que el Banco Central emite monedas relacionadas con una Copa del Mundo. Recordó que anteriormente se lanzaron piezas conmemorativas por los mundiales de Alemania 2006, Brasil 2014 y Qatar 2022.PublicidadPublicidadSin embargo, indicó que la moneda actual presenta diferencias respecto a las anteriores. Según Bravo, el incremento en el precio de los metales influyó en las características de la nueva edición.“Antes las monedas pesaban 27 gramos. Esta tiene 13,5 gramos. El metal está mucho más caro y por eso redujeron el tamaño”, señaló.PublicidadCaracterísticas de la moneda del Mundial 2026La moneda conmemorativa del Mundial 2026 tiene un valor de $ 128. Está elaborada en plata Ag 925, posee acabado tipo proof, un diámetro de 33 milímetros y un peso de 13,5 gramos. La edición está limitada a 1.000 unidades aprobadas por la FIFA.En el reverso aparecen elementos representativos del país, como el volcán Cotopaxi, el cóndor andino y los colores de la bandera ecuatoriana. En el anverso figura el escudo nacional, la silueta de un balón de fútbol y el valor facial de un sucre.Bravo cuenta que también posee otras monedas emitidas por el Banco Central. Entre ellas menciona las dedicadas a Guayaquil, Pichincha y Cuenca, que adquirió por alrededor de $ 60 cada una.“Hace poco consulté cuánto valían y ahora rondan los $ 100 porque la plata ha seguido subiendo”, explicó.PublicidadAdemás de las ecuatorianas, tiene piezas de otros países, como Canadá, Estados Unidos y el Vaticano. No obstante, considera importante conservar también las emisiones nacionales.“Si son monedas de mi país, ¿por qué no comprarlas? También colecciono de otros lugares, pero las de Ecuador tienen un significado especial”, afirmó.Un proceso de compra con alta demandaPara conseguir la moneda mundialista tuvo que seguir un procedimiento distinto al de años anteriores. Según Bravo, el Banco Central implementó un sistema de citas debido a la alta demanda prevista.Durante semanas siguió las publicaciones de la entidad hasta que se anunció la fecha de inscripción. A través de un enlace habilitado en redes sociales pudo registrar sus datos y reservar su compra.“Antes uno llegaba al banco, compraba la moneda y listo. Esta vez había que sacar cita porque sabían que el interés iba a ser enorme”, recordó.El coleccionista consiguió adquirir dos monedas cuando todavía se permitía esa cantidad por persona. Posteriormente, la disponibilidad se redujo debido a la rapidez con la que se agotaban los cupos.Incluso aseguró que acudió a primera hora para retirar las piezas.“Fui el martes, porque el lunes (25 de mayo) había sido feriado. No sé si fui el primero en comprarla, pero sí fui el primero en hacer fila. Después grabé un video que se volvió viral en redes sociales”, contó.El impacto de la moneda y el interés públicoLa expectativa, aseguró, fue evidente desde el primer día. Muchas personas acudieron al Banco Central sin conocer que era obligatorio contar con una cita previa.“Había gente que solo quería verla o tomarla en las manos porque no sabía que debía registrarse antes. Se notaba muchísimo interés”, relató.Lo que comenzó como una afición personal también ha despertado la curiosidad de sus familiares. Tras la difusión de su video, varios de ellos empezaron a preguntar por la moneda y cómo podían obtenerla.Para Bravo, la pieza representa la unión de dos pasiones que movilizan a miles de ecuatorianos: el coleccionismo y la ilusión de ver a la selección nacional competir nuevamente en una Copa del Mundo.“Es una colección muy bonita porque une a quienes coleccionamos monedas con esa emoción de ver a nuestro país cruzar fronteras y estar presente en el Mundial”, concluyó. (I)
‘Fui uno de los primeros en comprarla’: el coleccionista José Bravo cuenta cómo consiguió la moneda conmemorativa del Mundial 2026
La principal motivación, explica, es el valor que estos objetos pueden alcanzar con el paso del tiempo.










