A medida que se acerca el Mundial 2026, la expectativa no solo crece entre los aficionados al fútbol, sino también en los lugares de trabajo. Un reciente relevamiento reveló que ocho de cada diez empleados desearían poder ver los partidos durante su jornada laboral, una tendencia que plantea desafíos y oportunidades para las empresas. El estudio muestra que el interés por seguir los encuentros en tiempo real atraviesa distintos sectores y rangos etarios. La posibilidad de acompañar a la selección nacional y a los principales partidos del torneo es vista por muchos trabajadores como una experiencia social y cultural que trasciende lo deportivo. Los especialistas en recursos humanos señalan que los grandes eventos deportivos suelen tener un impacto directo en la dinámica laboral. Mientras algunos empleadores temen una caída en la productividad, otros consideran que habilitar espacios para ver los partidos puede contribuir a mejorar el clima organizacional y fortalecer el sentido de pertenencia entre los equipos.
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