La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 35 años de prisión a los tres hombres que el 2 de octubre de 2022 ejecutaron, con un tiro en la cabeza, a un joven de 19 años conocido por el apodo de Bori. El asesinato ocurrió en un callejón de Alcorcón y fue consecuencia de una pelea previa en una discoteca. El fallo judicial atribuye al autor material y a los otros dos implicados el mismo nivel de responsabilidad en el homicidio y les condena a la misma pena: 16 años por la muerte de Bori y nueve por los intentos de asesinato de las dos personas que lo acompañaban esa noche. Hay que sumar un año más por la tenencia de un arma ilegal.La tragedia comenzó a gestarse en la discoteca Diverso de Alcorcón, en la que estalló una reyerta unas horas antes. Al parecer, había estallado una típica discusión nocturna regada por el alcohol. Pero para los tres acusados, Jonathan Gabriel L., Estarley Rafael P. y Jesús Leoncio A., la cosa no se iba a quedar ahí. El fallo judicial considera que los tres se pusieron de acuerdo para ir a por un arma de fuego y dirigirse a la casa de Joel Antonio A., el joven con el que habían mantenido la discusión. Sin embargo, se lo encontraron por el camino, acompañado de dos personas más, y decidieron abrir fuego en ese momento.El ataque sorprendió a Joel Antonio, a Krysthan Jesse Z., conocido como Bori, y a Jenny Alejandra G. al lado de un callejón junto a la calle Sierra de la Estrella por el que echaron a correr. Joel Antonio y Jenny Alejandra lograron esquivar las balas, pero no Bori, que sufrió una herida en el hombro que le dejó muy malherido y tirado en el suelo. En realidad, esa bala iba dirigida a Joel Antonio, pero como Bori iba corriendo detrás de él, fue el joven de 19 años quien la recibió. Cuando Bori estaba en el suelo, “aprovecharon para acercarse hasta una distancia de entre un metro y un metro y medio y dispararle en la cabeza, en la que impactó un proyectil que la atravesó de lado a lado, causándole heridas de tanta gravedad que provocaron su muerte en el acto”.Ni el veredicto ni la sentencia apuntan a ninguno de los tres acusados como el autor material de los disparos, pero no importa, porque sí que señala que los tres son responsables por igual de los hechos.El veredicto del tribunal del jurado se sustentó en un amplio conjunto de pruebas testificales, documentales y periciales practicadas durante el juicio oral. Entre ellas figuran las declaraciones de las víctimas supervivientes y de varios vecinos que presenciaron parte de los hechos, las identificaciones realizadas en sede judicial, los análisis biológicos y de ADN, el estudio de los restos de sangre hallados tanto en el escenario del crimen como en el vehículo utilizado por los acusados, los informes de posicionamiento telefónico y las pruebas balísticas.