Representantes revisan mapas en tiempo real, esperan mensajes de llegada y siguen recorridos desde grupos de WhatsApp mientras los expresos avanzan por distintos sectores de Guayaquil. El transporte escolar comenzó a incorporar herramientas de rastreo, monitoreo y controles permanentes como medidas de autoprotección y por los retrasos que pueden presentarse durante los trayectos diarios.La ubicación de las unidades mediante GPS es una de las opciones que varias cooperativas empezaron a utilizar con mayor frecuencia para mantener comunicación con las familias. PublicidadDesde el celular, padres y representantes pueden observar por dónde circula el vehículo y calcular cuánto falta para la llegada de los estudiantes a sus casas.“Ellos van viendo la ruta por donde van los niños”, explicó Rosy Guerrero, coordinadora de transporte de la compañía Elmianki, que actualmente opera con 30 unidades escolares. La representante indicó que las rutas se organizan por sectores de Guayaquil, vía Daule, Samborondón y Salitre, dependiendo de la cantidad de alumnos inscritos en cada recorrido.PublicidadPublicidadEn los recorridos destinados para primaria, la capacidad de estudiantes también cambia por la presencia de acompañantes dentro de la unidad. Guerrero detalló que ciertos vehículos trasladan hasta 15 alumnos debido al espacio ocupado por la persona encargada de supervisar el trayecto y por el conductor.El monitoreo también se mantiene a través de chats entre transportistas, coordinadores y representantes. Sonia Ortiz, gerente de la cooperativa CEBI, señaló que las novedades en las rutas suelen comunicarse de inmediato cuando existe tráfico, cierres viales o alguna demora durante el recorrido.Publicidad“Si el carro se para, inmediatamente el padre de familia está llamando”, comentó.La dirigente indicó que en varios grupos no solamente participan los representantes. En muchos casos, explicó, también constan familiares o personas encargadas de recibir a los estudiantes en casa, como abuelas o empleadas domésticas, para evitar que los menores permanezcan esperando fuera de sus viviendas.“Les mandamos un mensajito para que ya estén listas y puedan recibir al representado”, sostuvo.Ortiz agregó que muchos padres revisan el avance de la unidad mientras permanecen en sus trabajos y utilizan las aplicaciones de rastreo para conocer en qué zona se encuentra el expreso, incluso cuando no pueden mantener conversaciones constantes desde el celular.PublicidadProtocolos de seguridad y revisiones técnicasDentro de los protocolos que manejan las cooperativas también constan revisiones técnicas y controles documentales antes de cada periodo lectivo. Guerrero explicó que las unidades deben operar con matrícula, permisos, llantas, extintores y documentación habilitante al día para poder prestar el servicio escolar.A esto se suman controles internos realizados por los propios planteles educativos. En la Unidad Educativa Particular Bilingüe Ecomundo, la rectora Raquel Maquilón, señaló que la institución solicita información sobre conductores, rutas y estudiantes movilizados en cada unidad antes del inicio del año lectivo.La directiva explicó que el colegio mantiene coordinación con la empresa encargada del servicio y reporta la información correspondiente al distrito educativo, incluyendo contratos y documentación relacionada con la operación de las rutas escolares.Maquilón indicó que desde maternal hasta cuarto de básica las unidades deben contar con un acompañante designado por la institución educativa. La función de esa persona, explicó, es supervisar el orden dentro del vehículo, monitorear a los estudiantes y reportar cualquier novedad que pueda presentarse durante el trayecto.“Puede haber niños de distintos grados en una misma ruta, porque el expreso funciona por sectores y no por cursos”, detalló.Eduardo González, delegado del plantel para la logística de transporte, manifestó que el colegio realiza controles antes de la salida de las unidades para confirmar asistencia y verificar que cada alumno suba al vehículo correcto.“Ninguna ruta se puede ir sin que el acompañante y el conductor verifiquen que estén todos los estudiantes”, señaló.El funcionario agregó que las revisiones incluyen neumáticos, funcionamiento de aire acondicionado, matrículas y licencias actualizadas. También indicó que las empresas realizan pruebas psicológicas y revisiones de antecedentes a conductores como parte de los requisitos exigidos para operar.Sectorización de rutas y coordinación para emergenciasOtra de las medidas aplicadas por las cooperativas es la sectorización de recorridos para evitar trayectos extensos. Ortiz explicó que las rutas se distribuyen por zonas para mantener tiempos aproximados de movilización y reducir permanencias prolongadas dentro de las unidades.La representante añadió que anteriormente mantenían coordinación con cámaras instaladas por el Municipio y que actualmente buscan retomar enlaces con entidades de monitoreo para actuar ante emergencias o robos durante los recorridos escolares.En caso de siniestros, bloqueos o retrasos, las cooperativas indicaron que la comunicación con representantes y planteles se mantiene durante todo el trayecto. Según las empresas consultadas, la prioridad en esos casos es informar de inmediato a las familias y reorganizar las rutas para garantizar la llegada de los estudiantes a sus domicilios. (I)
GPS, grupos de WhatsApp y controles internos: así funcionan hoy las rutas de expresos escolares en Guayaquil
Representantes pueden revisar desde el celular el recorrido de los expresos y recibir alertas sobre la llegada de las unidades.






