Actualizado Martes,
junio
13:12Ni c�ter ni celo; el proceso de verificaci�n de dispensaci�n de medicamentos se adapta al siglo XXI. Las boticas dejar�n de acumular los c�digos de barras en folios y no tendr�n que llevarlos a los colegios profesionales para comprobar que han dispensado los f�rmacos. Y, estos a su vez a las consejer�as, dado que son las que desembolsan el dinero.Hoy el Consejo de Ministros ha dado luz verde a la modificaci�n del decreto por el que se regula el procedimiento de autorizaci�n, registro y condiciones de dispensaci�n de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. Se trata de la modificaci�n del Real Decreto 1345/2007 de 11 de octubre, que viene a reforzar la prevenci�n frente a posibles falsificaciones y mejorar la trazabilidad de los f�rmacos dispensados en Espa�a.M�nica Garc�a, ministra de Sanidad, en la rueda de prensa posterior a la reuni�n del Gabinete, ha dado m�s detalles sobre este primer paso. "Le decimos adi�s a la burocracia y damos paso a una identificaci�n de nuestros f�rmacos que va a ser m�s segura, m�s moderna y m�s precisa". Garc�a ha a�adido que es "un sistema que permite reforzar las garant�as frente a las falsificaciones, mejorar la trazabilidad y la interoperabilidad". Sin embargo, esto s�lo es el pistoletazo de salida, porque a�n quedar�a la orden ministerial que cerrase el proceso y que s� que significar� el adi�s definitivo al c�ter, como explican fuentes del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmac�uticos (CGCOF).Por eso la implantaci�n del c�digo digital �nico como sistema de identificaci�n de los medicamentos dispensados con cargo al Sistema Nacional de Salud se realizar� de forma gradual, una vez garantizada la preparaci�n operativa de los sistemas de informaci�n de las comunidades aut�nomas y las condiciones necesarias para su sustituci�n por el identificador �nico.Ambos mecanismos coexistir�n en las farmacias hasta que se complete la implantaci�n del Sistema Espa�ol de Verificaci�n de Medicamentos y se garantice la preparaci�n operativa de los sistemas de informaci�n de las comunidades aut�nomas.Mientras tanto, cerca de las 22.000 oficinas ya cuentan con un sistema denominado Sevem que permite la verificaci�n y autenticaci�n de medicamentos. Esta tarea tan asentada en la profesi�n, la gesti�n del cup�n precinto, le costaba a las farmacias cerca de 80-90 millones de euros al a�o, seg�n estimaciones de la Federaci�n Empresarial de Farmac�uticos Espa�oles (FEFE).�C�mo funcionar� el cup�n-precinto del siglo XXI?El nuevo marco legal actualiza el funcionamiento del sistema de verificaci�n, integra los servicios de farmacia hospitalaria y mejora la gesti�n de la informaci�n utilizada para el control y seguimiento de los medicamentos financiados p�blicamente.Una vez que se publique la modificaci�n del RD, falta acometer las especificaciones t�cnicas, cuesti�n en la que las farmacias de la Comunidad Valenciana ya se adelantaron al facturar mediante el c�digo DataMatrix hace ya m�s de un a�o. Las farmacias de Castell�n, pioneras en toda Espa�a, han reducido las impresiones un 90% gracias al c�digo digital, como adelantaron en Diario M�dico.Utilizar �nicamente el c�digo �nico como elemento justificativo de la dispensaci�n y facturaci�n supone un ahorro, como apuntan desde el colegio de Castell�n, ya que evita la impresi�n de 4,9 millones de hojas de justificaci�n y tener que recortar 14 millones de cupones precinto.La norma actualiza adem�s el papel del Nodo SNSFarma, la infraestructura tecnol�gica del Sistema Nacional de Salud utilizada para el intercambio de informaci�n relacionada con los medicamentos financiados p�blicamente.La reforma redefine su relaci�n con el repositorio nacional de verificaci�n y concentra su funci�n en las operaciones realizadas por los servicios de farmacia hospitalaria y otras entidades autorizadas a dispensar medicamentos con cargo al SNS, as� como en la recepci�n de la informaci�n necesaria para la gesti�n y control de la prestaci�n farmac�utica.










