El juicio contra el actor Luis Lorenzo y su esposa, Arancha Palomino, por la muerte de Isabel Suárez, conocida popularmente como tía Isabel, ha quedado visto para sentencia. Tras varias jornadas de declaraciones, periciales e informes médicos, será ahora el tribunal quien determine si los acusados son responsables de los delitos de abandono, maltrato, detención ilegal y estafa agravada que sostienen las acusaciones.Durante su declaración, el actor trató de desvincularse de cualquier responsabilidad relacionada con la gestión económica de su familiar. Según sostuvo ante el tribunal, los asuntos bancarios, transferencias y movimientos económicos eran gestionados exclusivamente por Arancha Palomino.Sin embargo, la documentación incorporada a la causa y consultada por 20minutos refleja una realidad distinta. En el atestado elaborado por la Guardia Civil figuran diversas operaciones bancarias en las que no solo aparece Arancha Palomino. También constan movimientos realizados a nombre de Luis Lorenzo, una circunstancia que contrasta con la imagen de completa desvinculación económica defendida por el actor durante el juicio.Pero las dudas planteadas durante el juicio no se limitan a los asuntos económicos. Parte de la documentación que obra en la causa describe el progresivo deterioro físico que presentaba Isabel Suárez durante los últimos meses de su vida.En una de las declaraciones incorporadas al atestado de la Guardia Civil se relata cómo permaneció durante horas con síntomas compatibles con un posible ictus: rigidez facial, dificultades para hablar, escasa movilidad y una evidente pérdida de capacidades. Según dicha declaración, cuando Arancha Palomino fue informada de la situación, respondió: "Ahora no me viene bien, estoy con los deberes del niño". No fue hasta horas después cuando Isabel Suárez fue trasladada a un centro sanitario.La documentación analizada durante la investigación recoge además otros episodios relacionados con la atención prestada a la anciana. Según ha podido saber este periódico, también se puso en conocimiento del tribunal un intento de Isabel Suárez de abandonar la vivienda en la que convivía con su sobrino y la mujer de este, un propósito que finalmente no llegó a materializarse.Las circunstancias que rodearon las últimas horas de vida de la anciana también fueron objeto de análisis durante la investigación. Según el informe forense incorporado a la causa, la muerte de Isabel Suárez se habría producido alrededor de las 9:00 horas. Sin embargo, la llamada al SUMMA 112 realizada por Luis Lorenzo no se registró hasta las 12.21 horas, más de tres horas después.La gestión del patrimonio de Isabel Suárez, el estado en el que se encontraba durante sus últimos meses de vida y la atención que recibió en los momentos previos a su muerte forman parte de los elementos que ahora deberá valorar el tribunal antes de dictar sentencia.