Ha pasado más de una década desde que Ben Gravy decidió dar un giro radical a su vida, dejando atrás el consumo de alcohol y centrándose en su verdadera pasión: el surf. Desde entonces, el youtuber se ha posicionado como una de las figuras más reconocidas de este llamativo deporte acuático, que, sin embargo, no está exento de situaciones extremas.Y es que, como cualquier disciplina o actividad que se practica en el agua, depende en gran medida de que las condiciones meteorológicas acompañen, y, en este sentido, una tormenta repentina o una tempestad muy violenta puede llegar a desembocar en una tragedia si los afectados no reciben ayuda a tiempo.Esto bien podría haber ocurrido hace unos días en la bahía de Sandy Hook, en Nueva Jersey, si Gravy —quien suele compartir sus experiencias de surf a través de su canal de YouTube—, no hubiese estado en un punto cercano a un velero, que le tocó afrontar momentos muy angustiosos cuando repentinamente se desató una adversa tormenta con vientos de 60 millas por hora —alrededor de 96 kilómetros por hora—.
En ese entonces, el surfista estadounidense se disponía a regresar de su expedición o junto a Will Boothby y Jacob Szekely para capturar la ola generada por un ferry cuando, después de constatar la inestabilidad de las condiciones marítimas, se percató de la situación delicada que atravesaba un velero varado en el mar, cuyos tripulantes parecían verse en un grave apuro para no perder el control y, presumiblemente, volcar.No obstante, no fue nada sencillo aproximarse a esta embarcación, ya que, según él mismo relató, los fuertes vientos de la tempestad generaban olas de hasta un metro de altura, dificultando el avance de los surfistas a bordo de su moto de agua y generando "un caos absoluto" y una situación de máximo peligro. Aun así, volver al muelle no era opción, ni siquiera al observar cómo se precipitaban por la borda algunos de los tripulantes del velero ante el temor inminente de volcar. "Imagínate acercarte a ese velero y pensar 'esta gente va a morir'", comentaba el influencer, en off, mostrando los peores momentos del rescate. "Vimos personas siendo lanzadas por la borda. Pensamos que aquel velero iba a volcar", agregó. En el vídeo se observa cómo intentaron remolcar el velero hasta una zona segura, valiéndose de una cuerda que, pese a sus numerosas maniobras, no lograron asegurar correctamente a la embarcación. En este punto, Gravy, que reconoció temer por sus manos, se llegó a plantear desistir en su intento de ayudar a los afectados por el temporal —incluso, se alejó por varios minutos—, y trasladarlos hasta una zona segura: el muelle.Por suerte, finalmente lograron sujetar al velero justo a tiempo para dejar atrás el peligro de las olas. "En ese momento, habían salido del banco de arena, así que, en realidad, ya estaban en aguas profundas y, más o menos, a salvo porque no había olas rompiéndose a su alrededor", apuntó él. Tras esta operación de rescate, el velero fue arrastrado por el viento y la corriente hacia la orilla, donde, más tarde, recibieron la atención médica necesaria por parte de los servicios de emergencia.











