Taichung (Taiwán) (EFE).- El Ejército taiwanés realizó este martes unas maniobras con fuego real, en las que empleó obuses pesados y sistemas de lanzacohetes múltiples de producción local, para ensayar su capacidad de respuesta ante un hipotético desembarco anfibio chino.

Bajo un intenso aguacero matinal, las tropas del X Cuerpo del Ejército se desplegaron en la desembocadura del río Dajia, a las afueras de la ciudad de Taichung (oeste), para entrenar con dos sistemas de armamento: los lanzacohetes múltiples Thunderbolt 2000, de fabricación taiwanesa, y los obuses autopropulsados M109A2, de origen estadounidense.

«El ingreso a la posición se realizó por completo según los tiempos de operación en condiciones de combate real, por lo que este entrenamiento supuso un desafío considerable para los soldados», afirmó ante los medios de comunicación el coronel Wong Yih-ming, jefe del 58º Mando de Artillería.

«En la segunda mitad del año habrá entrenamientos de diseño táctico en los que nos emplearemos con aún mayor seriedad», adelantó el oficial.

Personal militar taiwanés camina junto a obuses autopropulsados ​​M109A2 y los transporta. EFE/EPA/Ritchie B. Tongo