No es fácil esclarecer la distribución del tiburón blanco en el Mediterráneo porque la mayor parte del conocimiento proviene de registros de ejemplares muertos capturados por la pesca.Alrededor de 80 especies de tiburones y rayas habitan en el mar Mediterráneo. Las más habituales son el angelote, la mielga y la tintorera o tiburón azul. El famoso tiburón blanco (Carcharodon carcharias) mantiene una presencia persistente pero extremadamente infrecuente en el Mare Nostrum. Ha habido avistamientos; de hecho, cada vez hay más.Hace unas semanas, un equipo de buzos que participaba en una misión de retirada de redes de pesca abandonadas en el estrecho de Sicilia, entre Sicilia y Túnez, logró captar lo que se considera la primera filmación submarina de un tiburón blanco adulto en el Mediterráneo en libertad. Serían las primeras imágenes de este animal moviéndose por su hábitat natural mediterráneo.El hallazgo se produjo durante una expedición organizada por la Fundación Healthy Seas, junto con las organizaciones Ghost Diving (de buceadores voluntarios dedicada a la eliminación de aparejos de pesca abandonados) y SDSS (Sociedad para la Documentación de Yacimientos Sumergidos). Estaban allí para recuperar redes fantasma atrapadas en un barco hundido en el estrecho de Sicilia, una zona de gran valor ecológico y sometida a una intensa presión pesquera.Los avistamientos de tiburón blanco desde embarcaciones son ocasionales en el Mediterráneo. "Estadísticamente, es mucho más probable ganar la lotería que encontrarse con un animal tan emblemático bajo el agua", declaró Derk Remmers, el buzo que filmó el encuentro.Estadísticamente, es mucho más probable ganar la lotería que encontrarse con un animal tan emblemático bajo el agua"Healthy Seas recuerda en un comunicado que no existían hasta ahora registros documentados de encuentros submarinos filmados por buzos. "Un encuentro con un tiburón bajo el agua en alta mar, en el Mediterráneo, es una locura, pero aun así seguimos adelante con nuestro plan de buceo para retirar las redes del pecio", explicó Remmers."Estábamos allí para retirar redes fantasma que atrapan vida marina en un ecosistema de naufragio que es un punto clave de biodiversidad", explicó Veronika Mikos, directora de Healthy Seas. Según ella, "momentos como este nos recuerdan cuánta vida aún puede existir en las aguas del Mediterráneo y lo importante que es protegerla de amenazas evitables como los aparejos de pesca abandonados o la sobrepesca".Ejemplares jóvenes en el Mediterráneo españolLo del estrecho de Sicilia se suma a otros avistamientos e incluso identificaciones de los últimos años. El pasado febrero, investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), en colaboración con la Universidad de Cádiz (UCA), documentaron un nuevo registro confirmado de tiburón blanco en aguas del Mediterráneo español.Fue un ejemplar joven de aproximadamente dos metros de longitud, capturado de forma accidental en abril de 2023 dentro de la Zona Económica Exclusiva española. Aquella identificación de tiburón blanco fue confirmada mediante análisis genéticos. El hallazgo fue uno de los pocos registros verificados de tiburón blanco en aguas españolas en las últimas décadas.El tiburón blanco es más frecuente en aguas costeras templadas y subtropicales, particularmente en el noreste del Pacífico, el sur de África y Oceanía. Lo reportado en los últimos meses sugiere que la especie habita ahora las aguas frente a las costas de Europa. Aunque no hay que temer: en más de 160 años de registros en aguas españolas, los incidentes documentados con personas han sido excepcionalmente escasos.Por la fecha del caso español, pleno mes de abril, algunos científicos vinculan la presencia del tiburón blanco a la migración del atún rojo del Atlántico. Pero no es fácil para los investigadores esclarecer la distribución del tiburón blanco porque la mayor parte del conocimiento, al menos en el Mediterráneo, proviene de registros de ejemplares muertos capturados por la pesca.Intentado saber dónde vive el tiburón blancoObservaciones como la ocurrida en el estrecho de Sicilia "son extremadamente valiosas para comprender mejor la distribución, los hábitos y el comportamiento de esta especie en peligro crítico de extinción, cuya supervivencia se ve amenazada por las actividades humanas", asegura Carlo Cattano, del Centro Marino de Sicilia de la Estación Zoológica Anton Dohrn.El cambio climático también puede estar jugando su papel. Investigadores aseguran que los tiburones blancos podrían volver a habitar la región sur del Mar del Norte, entre el Reino Unido, Bélgica y Dinamarca debido al calentamiento global. No hay registros oficiales, pero se han producido numerosos avistamientos en Cornualles y el norte de Escocia."El cambio climático podría recrear las condiciones que permitieron a los ancestros del gran tiburón blanco cazar en estas aguas", han escrito en The Conversation el profesor de Paleoecología Evolutiva de la Universidad de Bournemouth, John Stewart, y el investigador del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, Olivier Lambert.Su presencia, indicador de un hábitat sanoEl tiburón blanco desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas marinos. Como especie altamente migratoria, conecta diferentes regiones y contribuyen al buen estado del medio marino.La ciencia ha visto que su presencia es un indicador de un hábitat sano, ya que se encuentran en la cima de la cadena alimentaria y, por tanto, es clave para el funcionamiento del ecosistema. Sin embargo, esta especie está catalogada como en peligro crítico en la región.Los tiburones son longevos —pueden llegar a vivir 73 años—, pero son uno uno de los animales más amenazados del mundo. En el Mediterráneo, más de la mitad de las especies de tiburones y rayas se encuentran amenazadas, según datos de la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El 25% de ellas están en peligro crítico de extinción.Asegura WWF España que la causa principal de su desaparición es la sobrepesca, como ilustra el dato de que el 80% de las pesquerías del Mediterráneo están sobreexplotadas. La pesca de arrastre es el arte más extendida en el Mediterráneo: la practica el 10% de la flota, pero captura algo más de la mitad del total. Puede llegar a tener un impacto muy negativo porque se capturan juveniles, muchas especies que no son comerciales y se dañan los fondos marinos vulnerables.