Los Mossos d’Esquadra han preparado durante semanas el dispositivo de seguridad de la visita del Papa a Barcelona que empieza hoy. Entre sus temores, pesaba que no se cerrase a tiempo el conflicto laboral abierto entre los profesores y el Departamento de Educación. Finalmente, los peores presagios se han confirmado, y el colectivo ha convocado una gran manifestación, en la plaza de España, este martes a las once de la mañana. “No nos ha obligado a cambiar los planes. Es una protesta comunicada, y no hay peligro de que se crucen con el Papa”, explica el comisario de los Mossos David Boneta, responsable del operativo. La movilización aúna también la reivindicaciones de los trabajadores de servicios sociales y de atención a la ciudadanaía del Ayuntamiento de Barcelona -que mantienen huelgas parciales desde hace meses-, y serán quienes encabecen la marcha. La intención es que la protesta termine a las puertas del Parlament de Cataluña. A esa hora, aproximadamente, es previsible que el Papa llegue también a la Catedral de Barcelona, donde a la una tiene la intención de participar en el rezo de hora media con otras autoridades eclesiásticas. La policía catalana ha calculado que desde la noche de ayer, cuando se activó el centro de coordinación policial (CECOR) en la sede central de los Mossos -Egara- en Sabadell, hasta el jueves por la mañana, cuando el Papa vuela a Gran Canaria, se movilizarán en total 5.600 mossos d’esquadra. La cifra es histórica, y a ello hay que sumar los agentes de la Guardia Urbana de Barcelona (500), la Policía Nacional (600), la Guardia Civil (350), Casa Real y Policía Vaticana. En total, más de 7.000 efectivos. “Es el dispositivo más grande, por la cantidad de efectivos y recursos, y por la persona de la que se trata”, explica el comisario Boneta. La seguridad personal del Papa, su primer círculo, estará a cargo de la Policía Vaticana. La Policía Nacional se responsabilizará del segundo círculo y de la seguridad del interior de edificios como la Sagrada Familia, según fuentes policiales. La Guardia Civil llevará a cabo tareas de información, con agentes de paisano. Este lunes, los mandos de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial seguían todavía ultimando los preparativos y visitando escenarios previstos de la visita del Papa. A diferencia de otras ocasiones, el CECOR -un centro de mando dirigido por los Mossos y con presencia de todos los cuerpos policiales- se llevará a cabo en Egara, la sede central de Mossos, en Sabadell porque el habitual -ubicado en Barcelona- lleva un tiempo en obras. Lo dirigirá el comisario Boneta, que pasará la mayor parte de la jornada en la cápsula de seguridad que rodea al Papa.Otro de los puntos críticos es la visita del Papa, el miércoles a mediodía, a la Abadía de Montserrat. La policía catalana blindará los accesos a la zona, que solo se podrá llevar a cabo por el tren cremallera, el teleférico o por buses, y únicamente personas previamente autorizadas. Fuentes policiales aseguran que se trata de uno de los escenarios más delicados de la visita, porque exiten caminos, y zonas alternativas por la que poder acceder. Asimismo, la evacuación del lugar tampoco es sencilla, añaden otras fuentes. En el operativo de seguridad participarán todas las áreas de los Mossos d’Esquadra. Entre ellos, tendrán especial visibilidad los agentes de los Grupos Especiales de Intervención (GEI), que seguirán apostados desde diversas azoteas el tercer punto más crítico de la visita del Pontífice: el recorrido con el papamóvil desde Jardinets de Gràcia hasta la Sagrada Família. Poco más de un kilómetro, a velocidad casi de a pie, en la que todas las policías extremarán la vigilancia para que el paseo sea seguro.La visita del Papa comportará también una notable alteración de la movilidad y cortes totales (con circulación y aparcamiento en la calle prohibido) en el entorno de los principales enclaves de la agenda oficial. Durante este martes quedará cortado todo el entorno de la Catedral y el palacio Episcopal: León XIV irá directo del aeropuerto a la Catedral para rezar la hora media y encontrarse con la comunidad de la Iglesia, y a continuación se trasladará a la calle del Bisbe, a pocos metros, a la que será su residencia las próximas tres noches, el Palacio Episcopal. Francis Prevost tiene previsto almorzar en el Palacio Episcopal y mantener reuniones privadas antes del gran acto del primer día en Cataluña, a partir de las 20 horas en el Estadio Olímpico. El dispositivo en Montjuïc supone también un corte casi total de la montaña, donde se podrá subir con autobuses lanzadera desde la plaza de Espanya o a pie. El dispositivo, con el metro reforzado, es el habitual de los grandes conciertos, señalaron los responsables de movilidad del Ayuntamiento.El miércoles, segundo día de la visita es cuando se prevén las mayores afectaciones para la movilidad. Por la mañana el Papa tiene previsto visitar la cárcel de Brians -un entorno que los Mossos consideran seguro y controlado- y la abadía de Montserrat, con desplazamientos por carretera. Los fieles que suban a Montserrat solo podrán acceder en transporte público (Cremallera o Aeri, con reserva previa) o buses que también requieren reserva previa.Durante todo el día se producirá el gran corte de tráfico en el Eixample, por el recorrido de León XIV por la calle de Rosselló (desde la Diagonal) camino de la Sagrada Familia. El corte afectará también a todas las calles transversales entre Còrsega y Mallorca o València. La estación de metro de Sagrada Familia no funcionará, de manera que los trenes de las líneas 2 y 5 descargarán pasaje en las paradas anteriores o siguientes.
La protesta de profesores complica el dispositivo de seguridad del Papa León XIV en Barcelona
Los Mossos d’Esquadra lideran el mayor operativo de su historia, con más de 7.000 agentes implicados











