Noticia Exclusivo suscriptores Concejales que buscan moción de censura en su contra necesitan reunir 23 firmas y carta en defensa de su gestión reúne 19. Expertos hacen un análisis.Secretario de Seguridad, César Restrepo. Foto: X: @ConcejodeBogotaPERIODISTA DE BOGOTÁ08.06.2026 22:30 Actualizado: 08.06.2026 22:56
En el Concejo de Bogotá se libra una guerra de firmas alrededor de la gestión del secretario de Seguridad y Convivencia, César Restrepo. De un lado, hay 20 firmas en la moción de censura que se viene cocinando desde 2025. Del otro, en una carta conocida por EL TIEMPO y dirigida al alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, aparecen 19 cabildantes que respaldan la gestión del funcionario.La moción de censura se dio, en primer lugar, según afirmó el concejal del partido Alianza Verde, Julián Espinosa, porque no ven una reducción de los delitos en comparación con otras administraciones, pese a que nueve de los 11 de alto impacto mostraban una reducción al inicio de 2026, y no están conformes con su gestión. “Nunca se habían logrado tantas firmas para una moción de censura en administraciones recientes”. LEA TAMBIÉN Este diario conoció que la moción ha sido respaldada por cinco de los ocho concejales de la bancada de Alianza Verde, así como por integrantes del Pacto Histórico. Además, cinco concejales del Centro Democrático ya firmaron la iniciativa. A estos respaldos se suman también concejales de bancadas cristianas.Entre las 19 firmas consignadas en la carta enviada al alcalde Carlos Fernando Galán, en un documento de cuatro páginas, figuran concejales de partidos como el Centro Democrático, el Nuevo Liberalismo, Alianza Verde y el Partido Liberal, entre otras colectividades.“La moción de censura se pensó porque nosotros no creemos en las cifras del alcalde Carlos Fernando Galán. Cuando el mandatario salió a principios de año a decir que nueve de once delitos habían bajado, estaba evaluando su administración de 2025 frente a 2024. Él se hace una evaluación de sí mismo”, aseguró el cabildante Espinosa.Giovanni Cristancho, comandante de la Policía de Bogotá, y César Restrepo, secretario de Seguridad. Foto:Secretaría de Seguridad de BogotáContrario a esto, el concejal Jesús David Araque del partido Nuevo Liberalismo, señaló que, frente a las críticas por el manejo de las cifras de seguridad, la administración Galán sí logró revertir la tendencia al alza en los delitos de alto impacto.“La administración Galán, y hay que mencionarlo, recibió una Bogotá con diez delitos de alto impacto en aumento. Es decir, en enero de 2024, nueve de los 11 delitos iban en aumento. En el 2025 esta tendencia se logró revertir”, afirmó Araque.El concejal del Nuevo Liberalismo agregó que también se registraron reducciones en homicidios, hurto a personas, hurto a vehículos y delitos sexuales, aunque señaló que varios de estos resultados dependen de la justicia y del nivel de impunidad en el país. LEA TAMBIÉN Lo que muestran las cifrasAndrés Nieto, experto en seguridad y exsecretario de Seguridad de Bogotá, señaló que el indicador internacional y el más confiable para medir la seguridad de una ciudad es el homicidio, porque no depende de que las víctimas denuncien, mientras que otros delitos pueden estar subregistrados.Según la Secretaría de Seguridad, en 2016, primer año de la alcaldía de Enrique Peñalosa, se registraron 1.246 homicidios. Para 2017, su segundo año de gobierno, la cifra bajó a 1.109 casos. La tendencia a la reducción continuó y, de acuerdo con el Sistema de Información Estadístico Delincuencial y Contravencional de la Secretaría de Seguridad de Bogotá, en 2019, último año de su administración, se contabilizaron 1.052 homicidios, lo que representó una disminución del 1 por ciento frente a 2018.Alcalde Carlos Fernando Galán y secretario de Seguridad César Restrepo. Foto:Policía Metropolitana de BogotáDurante la alcaldía de Claudia López, en su primer año de gobierno e inicio de la pandemia de COVID-19, también se registró una disminución de un punto porcentual en comparación con 2019. Sin embargo, en 2021 los homicidios aumentaron y la ciudad cerró con 1.142 casos, lo que representó un incremento del 10 por ciento. En 2022, el homicidio cerró con 1.017 casos, lo que significó una reducción del 11 por ciento. Sin embargo, en 2023, último año de la administración de López, el delito volvió a aumentar en un 7 por ciento.En 2024, al inicio de la administración de Carlos Fernando Galán, hubo un aumento del 12 por ciento, al llegar a 1.214 casos. Mientras que en 2025 se registró una disminución del 2 por ciento, con un total de 1.186 homicidios en la capital. LEA TAMBIÉN En una comparación de los primeros dos años de cada alcalde, teniendo en cuenta que Carlos Fernando Galán actualmente cursa su tercer año de gobierno, la administración de Enrique Peñalosa registró 2.355 homicidios entre 2016 y 2017. Por su parte, la de Claudia López registró 2.183 casos entre 2020 y 2021, años de la pandemia, es decir, 172 homicidios menos, (-7,3 por ciento) frente al mismo periodo de Peñalosa. En contraste, durante los dos primeros años de Galán (2024-2025) se registraron 2.400 homicidios, lo que representa 217 casos más (+9,9 por ciento) frente al arranque de López y 45 homicidios más (+1,9 por ciento) respecto a los primeros dos años de Peñalosa.“Preocupa mucho que las mismas cifras, incluso validadas por la Secretaría de Seguridad, muestran que la tendencia sicarial aumentó y cambió el panorama que tenía Bogotá. Hace cuatro o cinco años, de cada 10 homicidios, siete estaban asociados a convivencia y tres al sicariato. Hoy es al revés: siete de cada 10 asesinatos estarían relacionados con sicariato y ajustes de cuentas entre bandas”, señaló el experto en seguridad. LEA TAMBIÉN En cuanto a las tipologías de hurto, los indicadores de la Secretaría de Seguridad muestran una reducción. Por ejemplo, mientras en 2023, último año de Claudia López como alcaldesa, se registraron 158.747 casos de hurto a personas, en 2024, primer año de la administración Galán, la cifra disminuyó un 18 por ciento. La tendencia continuó en 2025, cuando el delito volvió a reducirse en un 6 por ciento, con 123.504 casos reportados.En el hurto a automotores, calificado por las autoridades como uno de los delitos con menor subregistro, se observan variaciones entre administraciones. En 2019 se registraron 3.637 casos. En 2020 hubo una reducción del 6 por ciento, con 3.429 casos, pero en 2021 el delito aumentó un 13 por ciento, al llegar a 3.880 casos. En 2022 se reportaron 3.731 casos, mientras que en 2023 hubo un aumento del 13 por ciento frente al año anterior, con 4.234 casos. En el primer año de la administración de Carlos Fernando Galán se presentó una disminución del 2 por ciento, con 4.147 casos, y en 2025 se registró una reducción del 20 por ciento, con 3.317 hurtos.Además, Nieto coincidió con el alcalde Carlos Fernando Galán en que existe un problema de impunidad. “Es vergonzoso que de cada 10 capturas al menos ocho queden en libertad en menos de 72 horas, ya sea por fallos de procedimiento o por problemas de justicia”, señaló, al advertir que esto ha aumentado la desconfianza ciudadana frente al sistema judicial.Alcalde Carlos Fernando Galán y César Restrepo, secretario de Seguridad Foto:Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia¿Una motivación política?“Estamos en una coyuntura electoral política donde la seguridad ha sido un caballito de batalla de ambas campañas presidenciales y es el tema del día para seguir motivando votos de uno u otro lado. Bogotá no es la excepción porque la capital, al igual que la costa, terminan definiendo quién gana la presidencia”, comentó Andrés Nieto con respecto al momento en el que se realiza la moción de censura.Asimismo, el concejal Araque sostuvo que el debate alrededor de la moción de censura también está atravesado por el contexto electoral. “Sin lugar a dudas, la mayoría de los concejales entran en esa contienda política, más en estos momentos en que hay elecciones. El tema de seguridad entra en un terreno en el que la política empieza a apropiarse de los discursos”, comentó el cabildante.Sin embargo, el experto Andrés Nieto señaló que el secretario César Restrepo tiene una sólida formación académica en seguridad y conocimiento sobre las dinámicas de las rentas criminales y delincuenciales. No obstante, consideró que una de sus principales dificultades ha sido la experiencia en la gestión administrativa y operativa del cargo. LEA TAMBIÉN “Quizás su talón de Aquiles es que este es su primer gran cargo de gestión del gasto y su primer gran cargo directivo, y la curva de aprendizaje es bastante larga, sobre todo en una ciudad donde tiene que garantizar desde lo más básico, como la gasolina de las motos, hasta un macroplan de seguridad”, afirmó Nieto.Ese ámbito administrativo y operativo es, precisamente, una de las razones de crítica de la concejal Diana Diago, del Centro Democrático, quien también firmó la moción de censura. La cabildante sostiene que la gestión del secretario César Restrepo presenta deficiencias presupuestales y de ejecución.Como ejemplo, menciona el contrato de mantenimiento de cámaras de videovigilancia de la Secretaría de Seguridad, cuestionado por la Contraloría de Bogotá tras advertir un presunto pago de recursos por servicios que el contratista no habría ejecutado en su totalidad. También señala el contrato por 8.612 millones de pesos para el reforzamiento y construcción de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Suba, que registra retrasos en su ejecución.César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá Foto:Secretaría de Seguridad de BogotáPese al debate político alrededor de la moción de censura, Nieto, quien fue subsecretario del funcionario, afirmó que este tipo de mecanismos rara vez prosperan en el Concejo de Bogotá. Según explicó, aunque se han impulsado en distintas ocasiones, ninguna ha derivado en una sanción efectiva, sino en llamados de atención, planes de seguimiento o compromisos de trabajo acompañados por entes de control. En ese sentido, sugirió que el debate podría terminar más como un mecanismo de presión política y control que en la salida del secretario César Restrepo.Andrés Pérez, subdirector de la Corporación Excelencia en la Justicia, señaló que la intención de censurar al secretario de Seguridad, César Restrepo, confunde la responsabilidad política con una crisis estructural del orden nacional. “La moción de censura contra el secretario Restrepo es una salida en falso que no reformará las leyes, no vaciará las estaciones de policía, ni traerá más uniformados a la ciudad. Remover a un técnico en pleno despliegue de las inversiones del plan ‘Bogotá Camina Segura’ solo generará un vacío de poder institucional que terminará favoreciendo a la delincuencia. El camino correcto no es generar crisis institucionales en el Distrito, sino unirse como ciudad para exigirle al Gobierno Nacional las reformas estructurales en materia de seguridad en Bogotá”, explicó Pérez.Por otra parte, Ómar Oróstegui, director del Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana, le dijo a EL TIEMPO que “sí hay motivaciones políticas, aunque no necesariamente todas responden a la misma lógica. En el fondo, esta ‘guerra de firmas’ refleja un pulso entre la administración Galán y un sector del Concejo que busca presionar un cambio en la Secretaría de Seguridad”.Asimismo, Oróstegui señaló que cambiar al secretario podría interpretarse como una validación de las críticas sobre el manejo de la seguridad, mientras que mantenerlo enviaría un mensaje de respaldo institucional. “Más que una discusión exclusivamente técnica sobre seguridad, lo que está en juego es quién logra imponer el relato: si el Concejo, con la idea de que hay una crisis de gestión, o la administración, con la tesis de que la política de seguridad está dando resultados”, agregó.EL TIEMPO consultó a la Secretaría de Seguridad sobre la discusión que se adelanta en el Concejo de Bogotá alrededor de la moción de censura. Sin embargo, desde la entidad señalaron que el secretario César Restrepo no se pronunciará sobre el tema.TATIANA MORENO QUINTERO REDACCIÓN BOGOTÁ Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










