Caracas (EFE).- Un grupo de familiares de presos políticos en Venezuela permanece este lunes a las afueras de la Embajada de Estados Unidos en Caracas a la espera de que los atienda el encargado de negocios de ese país, John Barrett, a quien planean pedir que interceda por la liberación de los que siguen detenidos.
Los parientes, que se instalaron cerca de la legación diplomática desde el domingo, denuncian que aún son cientos los presos políticos en el país, cuando se cumplen cinco meses del anuncio del Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, sobre la liberación de un «número importante» de personas.
Según la ONG Foro Penal, que lidera la defensa de los presos políticos, más de 400 de estas personas permanecen detenidas, entre ellas 39 con doble nacionalidad o extranjeros.
Francis Quiñones (c), madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones, habla con periodistas este lunes, en las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos en Caracas (Venezuela). EFE/ Ronald Peña
«El objetivo es quedarnos acá hasta que tengamos una respuesta positiva, que nos llamen nuestros familiares para decir que ya están en libertad. Ya no vamos a aceptar que los representantes del Gobierno encargado (venezolano) nos sigan engañando con promesas vacías», expresó Francis Quiñones, madre del sargento segundo Jonathan Franco Quiñones.











