Ciudad de México / 08.06.2026 08:00:01

Por: Nina Ilse Mayagoitia Garcia, VP Comunicación y Responsabilidad Social Constellation BrandsRecibir el Premio Nacional de Calidad es un honor que emociona, compromete y enorgullece, pero también nos obliga a reflexionar sobre lo que realmente significa hablar de calidad dentro de una organización.Muchas veces pensamos en la calidad como una meta o como algo que se alcanza en determinados momentos. Yo creo que, en realidad, tiene más que ver con la manera en que trabajamos todos los días. Está en cómo tomamos decisiones, en cómo enfrentamos los retos y en la disciplina de hacer bien las cosas de forma constante, incluso en lo más cotidiano. Sobre todo, en una época en la que la inmediatez suele imponerse sobre muchas cosas.Recibir premios como estos suele llamar mucho la atención. Pero más allá del reconocimiento público, la calidad es algo que se construye en la operación diaria, en los equipos, en los procesos y en la responsabilidad que cada persona asume desde su rol.Por eso este tipo de reconocimientos tienen un valor especial. Más allá de evaluar indicadores o resultados, reconocen una forma de trabajar y una cultura que se construye con el esfuerzo de muchas personas.